Mucha hipocresía en la Unión Europea.


Por Arthur González.

La Unión Europea hace derroche de su hipocresía y doble rasero para enfrentar la situación de los derechos humanos en el mundo, con diferencias sustanciales en su vara para medir violaciones, según la posición política del país.

Para los europeos no es lo mismo reprimir y detener a personas en Estados Unidos, Francia, Países Bajos, Brasil, Chile o Colombia, que, en Venezuela, Cuba, Siria, Irán o Rusia.

Cuando se trata de países con sistemas políticos soberanos que no aceptan someterse a los dictados de Washington, las campañas mediáticas son atroces para satanizarlos, inventar y tergiversar las situaciones. En cambio, cuando lo mismo o quizás peor, sucede en naciones aliadas a los Estados Unidos, el tratamiento es muy diferente, no hay exigencias, acusaciones y menos aún resoluciones sancionadoras.

Así se percibe en el caso del opositor ruso Alexei Navalni, pieza principal a la que apuesta la CIA para fomentar una contrarrevolución interna en esa nación, considerada como una amenaza al sistema capitalista, sobre el que desataron guerras imperiales para arrasar a su pueblo de la faz de la tierra.

Navalni es un bloguero construido y financiado por la CIA con respaldo de sus aliados europeos, con el fin de desestabilizar al gobierno de Vladimir Putin, similar a lo que hicieron en Cuba con Yoani Sánchez para movilizar a la juventud de la isla. Es el mismo modelo que les cuenta miles de dólares, con el sueño de desmontar el socialismo.

El pasado octubre de 2020, se creó un montaje teatral sobre el supuesto envenenamiento del bloguero y su posterior traslado hacia Alemania por pedido de su familia. Ni una prueba han presentado, solo declaraciones de médicos alemanes y del propio Navalni, pero la brutal campaña de prensa desarrollada, hizo creerle al público que Rusia había intentado asesinarlo y para darle más dramatismo, la Unión Europea impuso sanciones de congelación de activos y le prohibió a 6 personas rusas viajar a la UE, a las que culpan, sin pruebas legales, del supuesto envenenamiento.

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