Contrarrevolución cobijada tras la cruz y la sotana


Por Arthur González.

El pasado 24 de enero 2021, fue publicada en Internet una carta firmada por varios sacerdotes, laicos prominentes contrarrevolucionarios financiados por agencias de inteligencia de Estados Unidos y algunos emigrados que, mediante un seudo lenguaje católico, llaman a la insurgencia del pueblo cubano contra el gobierno, algo que ni es casual y menos por iniciativa propia, porque en sus conceptos se percibe la mano yanqui.

Desde hace meses varios sacerdotes cubanos se lanzaron a incitar a los feligreses desde el púlpito de sus iglesias, con amplio apoyo mediático desde Miami, coincidiendo con la escalada subversiva desarrollada por Estados Unidos, con su vieja ilusión de desmontar el sistema socialista.

Aprovechándose de la actual situación económica que afecta al pueblo cubano, por el recrudecimiento de la guerra económica, comercial y financiera de Estados Unidos, con las 242 sanciones impuestas por el presidente Donald Trump en medio de la compleja situación que provoca la pandemia de la Covid 19, surge la mencionada carta contra la Revolución, la que entre sus reclamos plantea:

Mejores marcos legalespara que los abogados puedan trabajar con independencia del control del Estado, se elimine la impunidad del sector de la sociedad afín al gobierno y se proteja las iniciativas políticamente diversas y pacíficas”.

Ese pedido estampa el carácter contrarrevolucionario de toda la misiva, que no es religioso y si bien politizado, coincidente con las posiciones asumidas por Washington desde 1959.

En una abierta exhortación a la sublevación “invitan” a los cubanosa vivir la verdad en cada decisión de la vida cotidiana y agregan:

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