La mala memoria de Mara Tekach.


Por Arthur González.

Mara Tekach, ex encargada de negocios de Estados Unidos en La Habana y actual funcionaria del Departamento de Estado, ante su falta de memoria pretende trastocar la historia, al apoyar la reinclusión de Cuba en la lista de países que patrocinan el terrorismo y declarar el 12 de enero 2021 en conferencia de prensa:

“El Gobierno cubano se negó a cooperar reiteradamente en la entrega de fugitivos estadounidenses que llevan más de treinta años en Cuba”.

Ausente de vergüenza, dicha funcionaria pretende cambiar la historia y acusar a Cuba de lo que hace su gobierno.

¿No recordará ella que el 1ro de enero de 1959, Estados Unidos recibió a centenares de oficiales y funcionarios del ejército del dictador Fulgencio Batista, miembros de los órganos represivos creados y asesorados por el FBI, asesinos, torturadores y ladrones que huyeron de la justicia cubana y a pesar de ser reclamados oficialmente, bajo el acuerdo vigente entre los dos gobiernos, no fueron extraditados?

Si su falta de cultura política no le permite tener en cuenta la verdadera historia de su país, lo mejor es no hablar lo que no puede sustentar, porque el listado de verdaderos asesinos que Washington acogió en su territorio como refugiados políticos, es muy extenso y entre ellos están:

Jesús Blanco Hernández.Ex comandante de la marina de guerra batistiana, reclamado por sus crímenes en nota diplomática del 27 de enero de 1959, remitida al Secretario de Estado norteamericano por el encargado de negocios ad ínterin de la embajada de Cuba en Washington.

Conrado Carratalá Ugalde.Ex jefe del Departamento de la Dirección de la policía batistiana. Criminal de guerra prófugo de la justicia, sentenciado en la Causa No. 3 de 1959, por sus asesinatos y participar en la conocida Conspiración Trujillista, que pretendía invadir a Cuba el 13 de agosto de 1959.

José Ramón Conte Hernández. Huyó de Cuba hacia Estados Unidos, prófugo en la Causa No. 448/59 del Tribunal de La Habana, sancionado a 30 años de prisión por el asesinato del estudiante y obrero, Antonio Díaz Santana.

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