Washington debe sacar conclusiones de lo cuesta calumniar a Cuba.


Por Arthur González.

Desde que el asalariado de Estados Unidos, José Daniel Ferrer fue arrestado, al ser acusado por varios ciudadanos que sufrieron golpizas propinadas por él y por dos de sus secuaces, las campañas mediáticas para atacar a Cuba no han cesado, prueba de que realmente Ferrer es uno de sus peones en la Isla.

El Departamento de Estado, la OEA, el Parlamento Europeo y Amnistía Internacional, se lanzaron a calumniar a las autoridades cubanas de “arrestarlo arbitrariamente”, desconociendo la salvaje agresión que este delincuente propinó a sus víctimas, ahora trasmutado en “disidente” por obra y gracia de los yanquis.

Una demostración de cómo manipulan las informaciones contra la Revolución cubana, es la cruzada a favor de un solo detenido, mientras callan sobre los miles de detenidos arbitrariamente en Ecuador, Chile, Bolivia y Colombia, porque esos sí son realmente opositores a los regímenes neoliberales que cuentan con el visto bueno de los yanquis.

Estados Unidos, la OEA y la Unión Europea, no han condenado el golpe militar fraguado por la CIA contra el presidente Evo Morales, situación que recuerda a los ejecutados durante el pasado siglo XX en Latinoamérica, organizado desde el Norte contra gobiernos que no eran del agrado de Washington.

Evidentemente los yanquis no quieren aceptar la realidad y por eso levantan calumnias, algo que deberían tener presente los miembros del Parlamento Europeo que siguen sus instrucciones, por constituir delitos sancionado por leyes.

Recientemente el diario español El País, publicó una noticia en la que relata la condena emitida por un tribual de Granada, sobre un ex Concejal del partido Izquierda Unidas, quien calumnió e insultó a un agente de la Guardia Civil y ahora tendrá que pagar nada menos que 5 mil euros.

Esa suma se compone de 3 mil 500 euros de indemnización al calumniado, más mil 440 euros de multa a razón de ocho euros al día durante seis meses, más los costos judiciales, que en ese caso se valoran aproximadamente en 3 mil euros. El total, sin incluir el costo de publicar la sentencia en un diario local, alcanzan los 8 mil euros.

Entre las varias calumnias estaban la de cometer abusos de autoridad y maltrato a la gente en el cuartel.

La investigación ejecutada por las autoridades determinó que todo era inventado, algo similar a las acusaciones que realizan varios de los asalariados de Estados Unidos y hasta la Encargada de Negocios yanqui en La Habana, quien viaja a Santiago de Cuba para entrevistarse e instruir a José Daniel y otros “disidentes”, a los que entrega altas sumas de dinero, en total violación de la Convención de Viena de 1961 para las relaciones diplomáticas.

Cuba tendrá que aplicar lo establecido en el código penal vigente y sancionar a los asalariados de Estados Unidos, para que sepan que no son impunes y tienen que respetar las leyes como cualquier ciudadano del mundo.

Cotidianamente los contrarrevolucionarios delinquen al ejecutar acusaciones falsas, a sabiendas que faltan a la verdad, además de difamar públicamente a las instituciones de la República y a las organizaciones políticas, de masa y sociales del país.

Convencidos de que los hechos que divulgan son falsos, solo con el interés de desacreditar a las autoridades, comenten el delito de calumnia; así como el de difamación, al imputar conductas y hechos que dañan la reputación de los agentes del orden, con el propósito de predisponer a la opinión pública contra ellos.

Los asalariados siguen las instrucciones de su amo, prueba de ello fueron las declaraciones del ex director de la CIA y actual secretario de Estado, Mike Pompeo, quien dijo el pasado 23 de noviembre 2019:

“El régimen ha lanzado acusaciones infundadas contra Mara Tekach, Encargada de Negocios en La Habana, en un intento por desviar la atención internacional del aberrante trato que recibe el pueblo cubano, en particular la actual detención del opositor José Daniel Ferrer. “Nuestro único deseo es que otros ciudadanos cubanos, incluidos los más de 100 presos políticos que se encuentran actualmente encarcelados por el régimen cubano y los cientos de otros disidentes que padecen la persecución oficial, puedan gozar de ese mismo derecho de libertad de expresión y de la posibilidad de criticar a su propio Gobierno en Cuba, como deberían poder hacerlo si Cuba cumpliera sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos.”

Acusaciones falsas y calumnias para desacreditar a la Revolución, frustrados por los 60 años de fracasos, al no poder derrocar el socialismo que tanto odio les causa debido a las ventajas sociales que le da al pueblo, algo que sus políticas neoliberales no hacen y traen como resultados las protestas de cientos de miles de personas en Europa y América Latina, las que reprimen brutalmente al mejor estilo de los nazis.

Es la mentira repetida hasta hacer creer que es una verdad, porque en Cuba no existen esos llamados “presos políticos”, como quieren sembrar en la mente de ciudadanos de otros países y nadie es perseguido por hablar lo que piensa. Prueba de ellos son las constantes mentiras que divulgan los “opositores” en las redes sociales, los criterios que emiten libremente muchos ciudadanos en ómnibus, establecimientos comerciales y otros lugares, sin tener problemas con la policía.

Tales falacias ponzoñosas las expresó el presidente Barack Obama en su discurso del 17 de diciembre 2014, cuando mintió al afirmar:

“…No me hago ilusiones con respecto a los continuos obstáculos a la libertad que aún enfrenta el ciudadano cubano común. Los Estados Unidos consideran que ningún cubano debe ser víctima de acoso, arresto o golpizas, solo por ejercer el derecho universal de hacer que su voz se escuche. Continuaremos apoyando a la sociedad civil allí”.

Al informar la apertura de su embajada en La Habana, expresó claramente:

“…Podremos aumentar considerablemente nuestro contacto con el pueblo cubano” … “Tendremos más personal, y nuestros diplomáticos podrán participar de manera más extensa en toda la Isla…incluida la sociedad civil y con los cubanos que buscan alcanzar una vida mejor” … “Estados Unidos no dudará en protestar cuando vean que en Cuba se actúa de forma contradictoria con sus valores y sobre sus conceptos de libertad de expresión, asociación y el acceso a la información”.

Nada ha cambiado porque su injerencia en Cuba no está sometida a un partido u otro, es intrínseca a sus políticas hegemónicas en el mundo, por eso como afirmó el General Antonio Maceo, “no nos entendemos”.

Ante las mentiras y falsedades a Cuba no le temblará la mano para actuar de acuerdo a sus leyes, porque como aseveró José Martí:

“No se ha de permitir el embellecimiento del delito, porque es como convidar a cometerlo”