Los yanquis desesperados por captar jóvenes cubanos.


Por Arthur González.

A pesar de las desilusiones sufridas, los yanquis insisten desesperadamente en captar algún joven cubano que les posibilite organizar una contrarrevolución entre la juventud.

Ese sueño jamás lo han podido alcanzar, después que los burgueses abandonaron la Isla llevándose a sus hijos, teniéndose que conformarse con aquellos cubanos de mediana edad que se dejaron comprar por dinero, como fueron los casos de Elizardo Sánchez, Martha Beatriz Roque Cabello, Vladimiro Roca, René Gómez Manzano, Oscar Elías Biscet, Feliz Bonne Carcasés y otros que nunca contaron con apoyo popular, por su mentiras y engaños.

No obstante, persisten en el empeño y para eso ofertan becas en Estados Unidos con los gastos pagados, a jóvenes entre 16 y 25 años, con el propósito de convertirlos en “líderes” juveniles.

Prueba de ese desatino es la actual convocatoria lanzada el 13 de septiembre 2019 por la embajada yanqui en La Habana, la cual emplaza a todos los jóvenes emprendedores cubanos, a participar en la llamada Iniciativa de Jóvenes Líderes de América, de acuerdo con las explicaciones brindadas por la propia Mara Tekach, Encargada de Negocios de Estados Unidos en Cuba.

El anzuelo lanzado es ofrecerles a jóvenes cubanos la posibilidad de permanecer 4 semanas de prácticas en empresas de Estados Unidos, relacionadas con el perfil de cada beneficiario. La “bondadosa” intención de este programa, es ofrecer la posibilidad de “ayudarlos” a su desarrollo profesional, mediante conferencias e intercambios en Washington, pero el interés verdadero que persiguen es brindarles herramientas para impulsar cambios en las comunidades e incluso en su país.

Lo que omite la diplomática yanqui es que, a esos mismos jóvenes Estados Unidos les niega una visa cuando solicitan viajar temporalmente a ese país, a lo que se suma el cierre del consulado en La Habana y a las nuevas sanciones impuestas por el presidente Donald Trump contra Cuba, que afectan directamente a los trabajadores y dueños de negocios privados, al cortar violentamente la entrada de visitantes norteamericanos a la Isla.

Por tanto, la supuesta “ayuda” a los que poseen o trabajan en negocios privados es idílica, y lo que realmente busca es prepararlos como líderes para que ejecuten trabajo de captación de jóvenes, y dirigirlos contra el gobierno cubano.

En el año 2009 lanzaron una primera convocatoria desde la Sección de Intereses en La Habana, centro de espionaje y subversión que no trabajó ni un día para mejorar las relaciones entre ambos países. Aquella convocatoria ofrecía cursos de tres y seis meses en centros educacionales en Estados Unidos, a estudiantes cubanos universitarios y de nivel medio superior, teniendo como requisito regresar a Cuba para trabajar en las comunidades.

No obstante, el fracaso de la misma, en abril del 2015 la organización World Learning Inc. con sede en Washington, abrió otra convocatoria a un nuevo “Programa de Liderazgo de Verano”, para jóvenes cubanos de 16 a 18 años, durante cuatro semanas en Estados Unidos.

Sin resultados, arremetieron nuevamente con una convocatoria para diez becas, ofrecidas por la organización Líderes Sociales, la que se desarrolló del 11 de enero 2017 al 09 de marzo 2017, donde sin ambages plantearon que el interés perseguido era “promover el desarrollo profesional juvenil y fortalecer la sociedad civil cubana”.

La actual convocatoria pretende, entre otras cosas, hacer un levantamiento de la cantidad de jóvenes interesados, los que posteriormente serán entrevistados y explorados, para seleccionar a los que más perspectivas demuestren para la labor de influencia que persiguen.

Los programas para jóvenes emprendedores desde hace algunos años los desarrollan a través de la Iglesia Católica, con un presupuesto millonario con el que pagan profesores de universidades europeas y norteamericanas, con la intensión de prepararlos para una futura sociedad capitalista cubana.

Si fuese cierta la afirmación de la Encargada de Negocios de Estados Unidos en La Habana de que: “Estamos orgullosos de apoyar a emprendedores en Cuba mediante la Iniciativa Jóvenes Líderes de las Américas (YLAI)”, mejor sería que esos muchachos pudieran trabajar en su patria y obtener honradamente beneficios con su esfuerzo.

Para eso, el gobierno de Estados Unidos debe cesar la persecución implacable contra sus ciudadanos, por el solo hecho de querer visitar la Mayor de las Antillas, tomarse un buen Mojito o un Daiquirí, en uno de los tantos bares privados que existen en el país, así como deleitarse con la buena comida ofertada en centenares de restaurantes particulares, que el estado cubano ha facilitado mediante la ampliación del trabajo privado.

Como resultado del recrudecimiento de las sanciones impuestas por Estados Unidos, muchos trabajadores privados no pueden mantener sus negocios ante la falta de clientes, y todos saben perfectamente que el único responsable es el gobierno yanqui, quien impide además, la compra de petróleo por Cuba, situación que conlleva a una reducción de toda la labor económica, tanto la estatal como la privada.

Si en vez de dedicarse a darle apoyo a la contrarrevolución interna, financiada por Estados Unidos, y hacerle visitas en sus viviendas, Mara Tekach ejerciera influencias con el Departamento de Estado para que eliminaran las sanciones que afectan a todos los cubanos, entonces se pudiera pensar que esa señora está en Cuba para mejorar las maltrechas relaciones diplomáticas entre los dos países, y no para ejecutar constantes provocaciones, con la indudable intensión de ser declarada persona non grata, como realmente se merece.

Los cubanos saben leer y escribir, tienen cultura política para comprender quien es el verdadero responsable de las penurias económicas que sufren a diario, porque la inmensa mayoría ha nacido bajo la guerra económica, comercial, financiera y biológica que ejecuta Estados Unidos contra un pueblo entero, solo por decidir caminar sin las órdenes de Washington, y no necesitan del apoyo yanqui para superarse.

Por esa razón José Martí afirmó:

“El pueblo más feliz es el que tiene mejor educados a sus hijos, en la instrucción del pensamiento y en la dirección de los sentimientos”.

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