EE.UU. donde no hay libertad de pensamiento ni de palabra


Por Arthur González.

Congresistas y Senadores de Estados Unidos llevan medio siglo acusando a Cuba de coartar la libertad de pensamiento y expresión, acusándola ante organismos de derechos humanos en Ginebra, con respaldo de campañas mediáticas en sus medios oficialistas; pero ahora la verdad sale como el sol, demostrando que es en Estados Unidos donde no existe libertad para pensar y menos de expresar lo que se siente.

Quienes se atrevan a disentir de la política trazada por el Gobierno, será castigado y acusado de “comunista”, aunque nunca haya leído el Capital de Karl Marx.

Así sucedió con la joven Emma González, alumna que sufrió el tiroteo en la escuela de Parkland, al ver morir a sus compañeros y ahora exige, junto a miles de jóvenes, que se prohíba la venta de armas de combate para que no se repitan esos crímenes.

El discurso encendido de Emma asustó a los ultraderechistas estadounidenses, por considerarla “un peligro potencial” debido a su liderazgo natural.

Pero mayor rechazo del ala conservadora yanqui, fue su chaqueta verde olivo con una bandera cubana, símbolos satanizados en el país de la “democracia y la libertad”, por recordarles el uniforme de Fidel Castro, espina que Washington no ha podido sacarse desde hace 59 años, a pesar de los planes para asesinarlo.

De inmediato surgieron los ataques contra la joven norteamericana de padre cubano. El primero fue contra su orientación sexual, seguido del calificativo preconcebido de tener “ideas comunistas”.

A la derecha eso le ha preocupado más que la muerte de los estudiantes y la búsqueda de una solución que termine definitivamente con hechos similares, aun cuando muchos de esos fanáticos extremistas tienen hijos que pueden correr la misma suerte.

Emma, al igual que el resto de los manifestantes, solo pide cambios legislativos para que niños y adolescentes no estén en peligro de ser las próximas víctimas, cuando estén es sus aulas o en lugares públicos escuchando un concierto, o sentados en un parque.

Para los que se llenan los bolsillos con las ventas de armas, la vida de esos jóvenes no es lo primordial, sino el dinero, por eso se oponen a cualquier cambio legal que los afecte, y aquellos que reciben apoyo financiero para sus campañas electorales, como el senador Marco Rubio, hacen silencio cómplice.

Con el propósito de crucificar a Emma, iniciaron rápidamente una campaña mediática vinculándola a las ideas de los Castro, para asustar a quienes la sigan.

Mientras los ideólogos yanquis crean becas para fabricar líderes juveniles dentro de Cuba, que puedan arrastrar a sus compañeros a una oposición a la Revolución, y construyen organizaciones en sus universidades como fue Raíces de Esperanza, en Estados Unidos le tienen pánico al surgimiento de verdaderos líderes que exijan cambios a favor de los desposeídos, y en este caso de las leyes que solo favorecen a un grupo pequeño de personas, en perjuicio de millones de ciudadanos.

Tal ha sido la persecución contra la joven, que se vio obligada a declarar públicamente que es bisexual, algo muy íntimo que no reconocen muchos Congresistas, aunque todo el mundo conozca de su orientación sexual.

Ahora los homofóbicos le persiguen de forma implacable, con el objetivo de conformarle una imagen negativa, incluso llegaron a falsificar una foto de Emma donde aparece rompiendo la Constitución, siendo el responsable de tal sucia acción el legislador Steve King, republicano por Iowa, quien publicó dicho ataque en la página de Facebook de su campaña de reelección y al pie de la foto escribió:

“Así es como luces cuando reclamas tu herencia cubana, pero no hablas español e ignoras el hecho de que tus ancestros huyeron de la Isla cuando la dictadura convirtió a Cuba en una prisión, después de quitarle todas las armas a sus ciudadanos, y con ello el derecho a su autodefensa”.

Una prueba más de la falta de libertades que padecen los ciudadanos estadounidenses, fueron las múltiples críticas que recibió la cantante cubana, naturalizada norteamericana, Gloria Estefan, solo por apoyar a la joven Emma González, en sus reclamos de mayores restricciones a las armas de fuego en EE.UU.

Para tener una idea de los padecimientos de aquellos que dicen lo que sienten, creyéndose que en Estados Unidos hay realmente libertad, basta con exponer lo que le han dicho a Gloria Estefan en las redes sociales: “Dedícate a cantar en vez de apoyar a una comunista”.

No importa que ella apoye la política contra Cuba, ni que cantara ante el asesino terrorista Luis Posada Carriles, porque cuando hay que cerrar filas ante el peligro de que surja una líder negativa, se hace sin compasión.

Otro elemento que ilustra la ausencia de libertades, fue la advertencia lanzada por el Senador republicano Marco Rubio, a Todd Robinson, Encargado de Negocios de la embajada de Estados Unidos en Caracas, después que el diplomático emitiera su opinión respecto a las próximas elecciones presidenciales, las que fueron interpretadas por el miembro de la mafia terrorista anticubana como un “distanciamiento” de la posición oficial de la Casa Blanca.

Lo que realmente Todd Robinson declaró a una radio emisora venezolana fue: “Hay varias teorías sobre los resultados de las elecciones y al final los venezolanos van a decidir si las elecciones tienen credibilidad o no, y nosotros vamos a esperar la decisión de los venezolanos”, expresiones que no toman posición a favor de Maduro, pero eso no es lo que el Senador quería oír y menos la oposición venezolana.

En una clara amenaza al diplomático, Marco Rubio apuntó:

“No hay ningún cambio en la política del Presidente Trump y EE.UU. sobre Maduro y Venezuela, pero lo que si puede cambiar es el jefe de nuestra embajada en Venezuela.

Nada más que añadir; en EE.UU. nadie tiene derecho a pensar diferente porque no existe la libertad para ello.

Razón tenía José Martí cuando sentenció:

“El limpio pensamiento ha menester de una atmosfera limpia”

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El Invierno Negro de España.


Por Arthur González.

Estados Unidos y sus aliados europeos diariamente dan muestras de ser más dictaduras, que las cacareadas “democracias” que desean imponerle al resto del mundo con sus modelos que solo explotan y aplastan a los de menos ingresos, incluida la discriminación y abuso de las mujeres.

Ante hechos de total violación de los derechos del hombre, las organizaciones creadas y financiadas por los yanquis para atacar a Cuba, Venezuela, Bolivia y otros países que defienden su soberanía, hacen silencio, como la denominada Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA) y el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), radicado en Madrid y presidido por la española Elena Larrinaga.

Ambas organizaciones al parecer quedaron ciegas, sordas y mudas ante las salvajes represiones acometidas por la policía catalana, contra el pueblo que protestaba pacíficamente ante la detención en Alemania de su líder Carles Puigdemont.

Insólito para un país como España que condena a Venezuela por enfrentar a los grupos terroristas que atacaron a ciudadanos y funcionarios gubernamentales, siguiendo las órdenes de Washington de crear disturbios callejeros diseñados por el ideólogo Gene Sharp, en su estrategia de los llamados Golpes Suaves, con la que aspiraban a derrocar al gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro.

España también ataca a Cuba cuando los grupúsculos contrarrevolucionarios, fabricados y orientados por Estados Unidos, son detenidos al tratar de obstaculizar las calles, tal y como hacen las Damas de Blanco, con la diferencia de que la policía cubana no emplea armas, escudos, gases lacrimógenos ni balas de goma, como ejecutan los uniformados españoles.

No hay una sola declaración de solidaridad para los catalanes cruelmente golpeados, del Parlamento Europeo ni de su Comisión de Derechos Humanos. Tampoco emiten consideraciones de condena por la colocación ilegal de un equipo de GPS en el auto que trasladaba a Puigdemont desde Dinamarca, que permitió a la policía alemana monitorear su recorrido hasta apresarlo.

Menos aún dicen que se trata de una persecución política, ni tampoco acusan a España de coartar la libertad de una parte de los catalanes que desean su separación del reino.

Sin embargo, cuando Venezuela y Cuba detienen a los asalariados de la CIA por sus orientados actos ilegales, se desencadenan las acusaciones en la prensa oficialista, condenando la actuación soberana de las autoridades.

Triste realidad la que vive hoy el mundo con el imperialismo yanqui dando órdenes y coletazos a diestra y siniestra, entre las que se encuentra la detención ilegal de Carles Puigdemont, al que España persigue con saña dictatorial, para enviarle un mensaje a aquellos que intenten seguir su ejemplo de separatismo.

España aprobó con las dos manos la división de Yugoslavia, la situación en Ucrania y el Golpe de Estado llevado a cabo” en Venezuela por Pedro “el breve, pero cuando le toca aceptar la democracia de los catalanes, hasta el Rey sale al ataque poniéndose contra el libre pensamiento y la libertad de expresión que tanto exigen a otros.

¿Por qué no califican a esos catalanes como disidentes? Por supuesto que no, porque ese término solo es para los cubanos que cobran por sus actos contra la Revolución.

Personajillos sin prestigio, apoyo popular, ni carrera política, como los megalómanos Guillermo Fariñas, Berta Soler, Martha Beatriz, Antonio Enrique González-Rodiles o José Daniel Ferrer, tienen un tratamiento mediático muy diferente al que le brindan hoy a los catalanes que votaron por la separación de España.

A los contrarrevolucionarios cubanos en el Informe anual de la Unión Europea sobre los derechos humanos y la democracia en el mundo, les llaman “opositores” y “disidentes”, pero los catalanes son tratados como traidores y delincuentes comunes con órdenes de arresto.

Para los cubanos jornaleros de los yanquis que fueron enjuiciados por sus actos contra el orden y la tranquilidad ciudadana, se le califica como “víctimas de la Primavera Negra”, pero a Puigdemont y sus colaboradores no se les da igual categoría ni se habla de que son víctimas del Invierno Negro, desarrollado por las autoridades españolas.

Mucha desvergüenza se palpa en estos tiempos, en los que los “demócratas” de occidente reprimen, aprenden y manejan las leyes a su antojo, con tal de mantener oprimidos a todo el que se rebele contra sus normas imperiales.

Si esa es la democracia que desean para los pueblos humildes, que Dios nos tome en su seno confesados.

Previsor fue José Martí cuando afirmó:

“La vergüenza se ha de poner de moda; y fuera de moda la desvergüenza”.

 

El regreso a la guerra fría


Regreso a la guerra fría

Por Arthur González.

La actual situación que se observa contra Rusia era de esperar. Estados Unidos se percató que no puede manipular a Vladimir Putin, ni engañarlo con edulcoradas promesas, como hicieron en su primer mandato cuando se creyó que podría ser amigo de los yanquis.

Aun no los conocía bien y por eso después de su breve visita a Cuba y entrevistarse con Fidel Castro, retiró, sin previo aviso, la base de Lourdes ubicada en las afueras de La Habana, decisión de la que años más tarde se arrepintió al comprender que los imperialistas son aves de rapiña.

Hoy Putin es un estadista con experiencia y sabiduría que aprendió la lección, de ahí que Estados Unidos retomara contra Rusia su política de guerra fría, a la que arrastra a sus aliados de la OTAN, quienes obedecen la voz del imperio sin protestar, a pesar de ser conocedores que pierden soberanía en esas decisiones.

El conflicto con Ucrania fue una muestra evidente, cuando los europeos se plegaron a las órdenes de Washington, con las sabidas consecuencias negativas que sus sanciones a Rusia les causaban económicamente.

El más reciente caso del supuesto envenenamiento del espía de origen ruso refugiado en Gran Bretaña, ha sido el pretexto para continuar incrementando las sanciones a Rusia, en parte como respuesta a la exitosa victoria de Putin en las últimas elecciones, donde demostró el apoyo popular que posee y su inteligencia para la toma de decisiones ante las medidas de Estados Unidos contra su país.

Las nuevas sanciones de expulsar a diplomáticos rusos de varias embajadas en Europa, no tienen precedentes en la historia y buscan cercar a Moscú y demostrarle de lo que es capaz occidente cuando se une a las indicaciones de Washington, situación que solo sirve para enrarecer la paz y la estabilidad del mundo, en momentos que Estados Unidos se muestra errático en sus decisiones y se aleja de todos los pactos internacionales, a pesar de las críticas internas y externas que han provocado.

Lo que Trump hace hoy con su disparatada forma de gobernar, nos recuerda a la antigua Roma y las decisiones de sus últimos emperadores antes de desmoronarse el domino de los Césares, con la diferencia que aquellos no disponían de armas nucleares, tornándose la actual situación como muy peligrosa, ya que el actual presidente de Estados Unidos carece de experiencia política y dirige el país como si fuera una de sus empresas.

Gran Bretaña no ha presentado una sola prueba de sus denuncias respecto al supuesto envenenamiento de Sergei Skripal y su hija, lo que bien pudiera ser una Operación de su profesional servicio de inteligencia, similar a la ejecutada contra Alemania Nazi durante la 2da Guerra Mundial, como aquella que posteriormente sirvió de guion a un interesante filme denominado “El hombre que nunca existió”.

La escalada contra Rusia parace ser el inicio de otras acciones que pudieran afectar la participación de Europa en el próximo mundial de futbol y otras económicas para acrecentar el cerco contra Moscú.

Putin acumula una valiosa experiencia en esas acciones y no se quedará cruzado de brazos, más ahora que cuenta con total respaldo del pueblo, el que continuará uniéndose para enfrentar a occidente, además de radicalizarse en torno a su Presidente con la añoranza de la era Soviética, todo gracias a los desvaríos del presidente Trump y su equipo de trabajo, carentes de experiencia en política internacional.

El caso Skripal es solo un pretexto para la campaña anti rusa, pues el ex espía no ha muerto, la prensa no tiene acceso a los médicos que lo atienden y tampoco se presentan pruebas que demuestren el presunto envenenamiento, situación que desmoronaría las acusaciones, teniendo en cuenta los adelantos tecnológicos actuales de los sistemas ultra analíticos de sangre.

Habrá que esperar para que la verdad germine, al igual que se comprobó el invento de las “armas químicas” en Irak, para justificar la invasión criminal que ya acumula cientos de miles de víctimas inocentes, sin que Europa haya sancionado a Estados Unidos por causar tantas muertes y la destrucción de todo un pueblo.

No por gusto José Martí que conoció bien a los Estados Unidos afirmó:

“Cuando los imperios llegan a la cumbre de su prosperidad, están al borde del precipicio que los devora”.

Cuba 59 sin miedo a los yanquis


 

Por Arthur González

Los que en Estados Unidos se imaginan que Cuba puede tener temor por las recientes designaciones del Presidente Donald Trump, no conocen su historia. Ni Mike Pompeo y menos el veterano de 69 años John Bolton, le quitan el sueño al pueblo cubano.

Desde el mismo 1959 Estados Unidos, con el entonces presidente, Dwight Eisenhower, inició una carrera de guerra sucia contra la naciente Revolución cubana, solo por no aceptar ser una neo colonia yanqui, como lo había sido desde 1900, cuando Washington se apoderó de la Isla y le impuso la execrable Enmienda Platt, que les permitió intervenir militarmente cuando lo consideraran conveniente, al mismo tiempo que se apoderaron de la Isla de Pinos e impusieron sus bases en el territorio cubano.

Los cubanos no se amedrentaron cuando Estados Unidos con su Agencia Central de Inteligencia, CIA, organizó en 1961 la invasión mercenaria por Bahía de Cochinos, que terminó en una aplastante derrota en solo 68 horas, ni cuándo la Casa Blanca amenazó con invadirla militarmente durante la llamada Crisis de los Misiles, en octubre de 1962.

Menos aún en enero de 1962, fecha en que el Presidente John F. Kennedy aprobó la Operación Mangosta, la cual estableció la guerra económica y psicológica, con el fin de lograr la sublevación del pueblo, que sería apoyada por la intervención del ejército norteamericano.

Aquellos que piensan que la designación de Bolton como asesor de Seguridad Nacional, puede hacer que los cubanos se amedrenten, se vuelven a equivocar y deben saber que los tiempos son diferentes, hoy los cubanos acumulan más experiencia y están mucho mejor preparados para cualquier contingencia en defensa de su soberanía.

Cuba no tuvo ningún temor para enfrentar los miles de planes terroristas ejecutados por la CIA, que dejaron un saldo de 3 mil 478 cubanos muertos y 2 mil 99 incapacitados; ni las acciones de guerra biológica, ni los planes de asesinatos que jamás pudieron hacer blanco contra Fidel Castro, planes reconocidos en la llamada Comisión Church del Comité Selecto del Congreso, que realizó el estudio de esas operaciones de la CIA.

Tampoco a los cubanos se le aflojaron las piernas después de instalación de las Secciones de Intereses de ambos países en 1977, posibilitándole a la CIA retornar a la Habana con una fuerte Estación, ubicada en su misión diplomática para ejecutar acciones de espionaje, fundamentalmente contra la economía de la Isla.

La respuesta contundente de Cuba fue la denuncia efectuada en 1987, demostrando el poderío de sus órganos de la Seguridad, al publicar en la TV las principales operaciones de abastecimiento ilegal a los supuestos agentes que tenía la CIA, cuando en realidad fueron 27 agentes cubanos que lograron engañar a los experimentados oficiales yanquis. Además, se denunciaron 22 oficiales CIA que con estatus diplomático laboraban en la Sección de Intereses y más de 100 que llegaban a La Habana como diplomáticos en tránsito.

Mike Pompeo conoce bien la historia, porque a pesar del silencio obligado que guardó la prensa oficialista yanqui, debió leer el libro “The Human factor: Inside the CIA’S  Dysfunctional Intelligence Culture”, del ex oficial de fachada profunda Ishmael Jones, aborda en detalles como la CIA enfocó la historia de los agentes dobles cubanos, caracterizando tales hechos como una muestra de su mala profesionalidad.

En cuanto a Bolton, sus inventos en el 2002 sobre “las armas biológicas fabricadas por Cuba”, el tiro le salió por la culata cuando el propio Presidente Fidel Castro en declaración oficial, los calificó de embustes y engaños, asegurando que si un solo científico cubano perteneciente a cualquiera de las instituciones biotecnológicas, hubiera cooperado con cualquier país en el desarrollo de armas biológicas, o hubiese intentado crearlas por su iniciativa, sería sometido a los tribunales de justicia como un acto de traición a la patria.

Bolton ya es un hombre de la tercera edad y si en sus años mozos no quiso incorporarse al ejército para no ir a la guerra contra Viet Nam, y escribió en el 25º libro de reunión de la Universidad de Yale “Confieso que no tenía ningún deseo de morir en un arrozal del sudeste asiático”, no resulta lógico que ahora, a sus casi 70 años, quisiera ver a sus nietos muertos o mutilados, por participar en otra de guerra de las tantas perdidas por Estados Unidos.

Cuba tiene una historia plena de valentía y ha resistido estoicamente los cientos de planes y agresiones proveniente de los Estados Unidos; por tanto, ni Trump, Pompeo o Bolton, le harán perder el sueño y su pueblo seguirá bailando al compás del son y la rumba, como lo hizo durante aquellos días luminosos y tristes de la Crisis de los Misiles.

Allá los yanquis que desde 1959 solo tienen pesadillas por no haber podido derrocar el socialismo, los cubanos como dijo José Martí:

“No necesitan ni laurel ni corona, porque respiran valor”

 

 

 

Una vez más agreden a Cuba.


Por Arthur González.

El 22 de marzo de 2018, Cuba fue nuevamente agredida por las mentiras fabricadas por el Gobierno de Estados Unidos y repetidas por muchas de las Organizaciones y Fundaciones diseñadas para reproducirlas, y atacar a países que tienen gobiernos no aceptables para la Casa Blanca.

La autora del ataque fue la Fundación Bertelsmann de Alemania, al dar a conocer el llamado Índice de Transformación, (BTI), con el que intentan “demostrar” los países que tiene más o menos democracia en el mundo.

Para esa Fundación, al servicio de los intereses yanquis, los países con “menos” democracia son precisamente aquellos que Estados Unidos no acepta sus programas sociales y proyección política, económica y social a favor del pueblo, como son Cuba, Venezuela, Corea del Norte y Siria, considerados como los “peores del mundo” en materia de democracia.

Le siguen en orden, los calificados como “democracias altamente deficientes”, entre estos Ecuador, Honduras y Guatemala, mientras Brasil, El Salvador, Panamá, Bolivia, República Dominicana, Colombia, Perú, Paraguay y México son considerados solo como “democracias deficientes”.

Es tal la obsesión contra la Revolución socialista cubana, que sitúan a la Isla como el “peor” país en materia de democracia en América Latina, algo muy difícil de creer por los ciudadanos de otras naciones que ven morir asesinados a sus hijos con total impunidad y funcionarios gubernamentales enriquecidos de forma corrupta por el robo y el peculado, algo que no se conoce en Cuba desde 1959.

Antes del triunfo revolucionario en Cuba, en el mundo nadie hablaba de derechos humanos, democracia, elecciones libres, libertad de expresión y otras calificaciones mal traídas.

A Venezuela, la mencionada Fundación alemana, la califica como “país inmerso en una dinámica de radicalización en la primavera de 2017, donde se agravó de forma dramática la situación de los derechos humanos”; sin embargo no acusa a Estados Unidos por ser responsable del desarrollo de una implacable guerra económica, que intenta provocar el descontento popular y además, financiar grupos de oposición para la ejecución de actos terroristas, incluido el asesinato de personas simpatizantes con el chavismo y la agresión a instituciones gubernamentales.

En Cuba no existe el asesinato de periodistas ni de “disidentes” al servicio de Estados Unidos, lo que ocurre diariamente en México, Honduras, Guatemala y Colombia, situación no denunciada ni tampoco sancionada por la Casa Blanca, ni sus aliados europeos.

La Fundación Bertelsmann ignora que anualmente mueren 6 millones de niños por enfermedades prevenibles y curables, pero ninguno es cubano, porque gracias a la Revolución socialista que tanto desprecian, toda su población recibe servicios de salud gratuitos, incluidas las operaciones de trasplantes de órganos, algo que ni Estados Unidos realiza.

Todos los niños cubanos están cubiertos con 11 vacunas que los protegen de 13 enfermedades, muy diferente a los 29 millones de infantes que en el mundo no las reciben.

Hoy más de 300 millones de niños sufren explotación y se ven obligados a trabajar desde los primeros años de vida, sin poder asistir a las escuelas, pero ninguno es cubano, porque gracias al socialismo la educación es totalmente gratuita hasta los niveles superiores de enseñanza y obligatoria hasta 9 grado.

Eso sí es democracia, aunque el imperio trate de ocultarlo y querer medir parámetros muy alejados de la realidad en que viven, bajo el sistema capitalista, millones de seres humanos.

La Fundación alemana no habla una sola palabra de los más de mil 200 millones de personas que sobreviven con menos de un dólar al día, uno de cada 5 en todo el mundo, y que no les permite acceder a una alimentación adecuada. Tampoco evalúa en su “Índice de Transformación”, que más de dos mil 400 millones de personas no disponen de acceso al saneamiento básico y unos 970 millones no alcanzan fuentes de agua potable, situación desaparecida del panorama cubano después del 1ro de enero de 1959.

Estados Unidos en su afán por recuperar su neo colonia cubana, ha desplegado innumerables planes de terrorismo, intento de asesinato a sus líderes principales, envió una invasión mercenaria a Cuba financiada y entrenada por la CIA, la que fue derrotada por el pueblo, introdujo en la Isla virus y gérmenes patógenos para enfermar y matar al pueblo, su flora y la fauna, acciones reconocidas por los agentes de la CIA.

Cada año el Departamento de Estado entrega fondos millonarios a diferentes Organizaciones y Fundaciones, diseñadas para sus campañas anti cubanas y anti venezolanas, al ser tratados ambos países bajo un mismo Directorado de la CIA, con la ilusión de derrocar sus gobiernos de un solo golpe.

El sistema político de Cuba es autóctono, sustentado en la voluntad del pueblo, como resultado de las tradiciones patrióticas de lucha por la independencia y la soberanía, que en 1959 erradicó los modelos basados en la explotación del hombre, la discriminación racial y de sexo, algo que demuestra su verdadera democracia.

En el año 2002 se realizó un referéndum y el 99,25% de los electores cubanos, en libre y participativo ejercicio democrático, ratificaron la Constitución y aprobaron la inclusión del precepto que patentiza la voluntad ciudadana de declarar irrevocables el carácter socialista de la Revolución y el sistema político y social escogido por el pueblo.

Eso no es aceptado por Estados Unidos y de ahí sus campañas mediáticas para confundir y engañar, pero como expresó José Martí:

“No es tan fácil a los norteamericanos convencernos de la bondad de su sistema democrático electivo”

 

¿Quiénes son los llamados “opositores cubanos” presentes en la Cumbre de Lima?


 

Por Arthur González.

Causa  lástima ver a un puñado de personas siguiendo órdenes de Washington contra Cuba, y dejarse calificar como “opositores” cubanos, solo para cobrar unos cuantos dólares.

En la era de Internet ya no se puede engañar a los pueblos y basta con leerse algunos de los cables secretos remitidos por la misión diplomática en La Habana, para saber que piensan sus funcionarios de esos supuestos “opositores”.

Al igual que en la pasada VII Cumbre de las Américas celebrada en Panamá, Estados Unidos sufraga los boletos de avión, hospedaje y la alimentación de los “opositores”, que son presentados como “verdaderos representantes del pueblo cubano”, algo que ni ellos mismos se creen.

Siguiendo dictados de quien les paga, hacen presión para que el Presidente cubano Raúl Castro, sea excluido de la reunión, algo que causa risa pues Cuba está presente desde la pasada Cumbre, por el reclamo de los países latinoamericanos que se oponen a la discriminación impuesta por Estados Unidos, desde que el Presidente William Clinton aprobó la creación de ese encuentro regional, con la finalidad de mantener su hegemonismo en la región.

La denominada “Asamblea de la Resistencia Cubana”, no es conocida en la Isla y menos representa al pueblo, ese que resiste desde hace más de medio siglo la cruel y despiadada guerra económica, que precisamente apoyan los llamados “opositores”, a pesar de que pretende matar por hambre y enfermedades a sus compatriotas.

Agencias de prensa oficialista que sirven a los intereses yanquis, denominan en sus despachos, “coalición de opositores”, algo que en 59 años no ha podido lograr Estados Unidos contra la Revolución, pues precisamente la desunión es lo que caracteriza a esa fabricada “oposición”, afirmado por los propios diplomáticos yanquis s en La Habana.

El llamado Directorio Democrático Cubano, DDC, fue fundado en 1990 en Miami, por elementos de la mafia terrorista anticubana, cuando soñaban que la Revolución cubana seguiría la misma suerte de los países de socialistas europeos y tomaron como línea de trabajo las doctrinas de los “golpes suaves” y protestas callejeras ideadas por Gene Sharp, bajo las directrices de la CIA y del Programa Democracia, impuesto por la extrema derecha estadounidense durante la administración de Ronald Reagan.

Ellos nunca han tenido apoyo interno en Cuba, son financiados por los servicios de inteligencia yanqui para sus campañas anticubanas, sin éxito alguno. Orlando Gutiérrez-Boronat, presidente y fundador de dicho engendro, está presente en Lima; nació en Cuba y emigró a Estados Unidos en 1971; califica al grupúsculo de ONG, a pesar de ser financiado con fondos provenientes del gobierno de Estados Unidos.

Su esposa, Janisset Rivero Gutiérrez, viajó a Santiago de Chile en 1996 durante la celebración de la VI Cumbre Iberoamericana, para ejecutar acciones de propaganda contra la delegación cubana.

Esos elementos enviaron una carta al secretario general de la OEA, Luis Almagro, para que exija al gobierno de Perú excluir a Cuba de la Cumbre, y sobre la misiva Luis Zúñiga, terrorista y miembro de la organización contrarrevolucionaria, afirmó:

“la carta expresa un mensaje claro y definido, sobre la coherencia que deber regir en la región y también un rechazo al miedo mostrado por líderes de Latinoamérica a la hora de pronunciarse contra Castro y Maduro”.

Pero ¿quién es Luis Zúñiga, al que quieren calificar de “ex preso político” en Cuba?

Nada menos que un terrorista, sancionado por delitos comunes, no políticos. Salió ilegalmente de la Isla en 1973 a través de la Base Naval en Guantánamo y al llegar a Miami fue reclutado por la CIA y enviado nuevamente a Cuba en 1974, con un grupo de infiltración armado para llevar a cabo actos terroristas, siendo detenido y sancionado.

Fue liberado y regresó a Estados Unidos.  En los años 90 planificó actos terroristas contra objetivos económicos cubanos y se integró a la Fundación Nacional Cubano Americana, donde llegó a ocupar cargos en su dirección hasta que en abril de 1994, en que fue separado por las divisiones internas, siempre están presentes entre los contrarrevolucionarios. Continuó vinculado a las actividades de corte violento. Renunció a la FNCA en agosto de 2001, incorporándose al también terrorista Consejo por la Libertad de Cuba, donde mantiene sus planes terroristas contra Cuba.

La Cumbre de Lima será empleada para llevar a la crema y nata de la contrarrevolución terrorista radicada en Miami, esa que vive a costa de la Revolución cubana, pues precisamente por sus acciones reciben altos salarios que les permiten mantener un buen nivel de vida, sin tener que trabajar muy duro.

Ya se anuncia la presencia de Rosa María Paya, quien juega con la muerte del padre a cambio de dinero y su estatus en Miami, haciéndose llamar “perseguida política”, pero mantiene residencia en La Habana sin confrontar problemas.

Otra de las “actrices” del espectáculo, al mejor estilo de Hollywood, será Silvia Iriondo, declarada como Presidenta de Madres y Mujeres contra la Represión (MAR), con vasta experiencia en esos escenarios, quien saldrá a escena adornada con perlas, marcando la diferencia con otras representantes contrarrevolucionarias que no provienen de su mismo estatus social.

El circo está en funciones, pero la prensa debería conocer o recordar, las afirmaciones del representante del gobierno yanqui en La Habana, quien en uno de sus memorandos informó:

“El gobierno de Cuba parece haber consolidado una posición de indiscutible autoridad a lo interno, vale la pena preguntarse qué hace la oposición política cubana y qué papel puede desempeñar en el futuro”. “…El Diálogo Nacional, de Oswaldo Payá, no ha hecho acciones importantes en meses”. “…Las personalidades disidentes o sus agendas son prácticamente desconocidas” “… Pese a sus afirmaciones de que representan a “miles de cubanos”, nosotros vemos muy pocas evidencias de ese apoyo”.

Ahora no lo acusen de comunista por decir la verdad, porque como afirmó José Martí:

“Las verdades reales son los hechos”

 

Las payasadas de la mafia terrorista anticubana.


Por Arthur González.

Viuda de Payá sonrie ante el homicida de su esposo

El Comité de Relaciones Exteriores del Senado yanqui aprobó el pasado 20 de marzo 2018, una resolución que reclama investigar la muerte de Oswaldo Payá, algo que raya en la payasada, pues hasta las cortes de España rechazaron esa acción, cuando la viuda, Ofelia Acevedo y la hija, Rosa María Payá, fueron enviadas a Madrid por la mafia terrorista de Miami con similares pretensiones.

En aquella ocasión el ministro de asuntos exteriores se negó rotundamente a aceptar tal denuncia y les expuso claramente que, si tenía las pruebas suficientes, debían acudir a la justicia por ser la encargada de ventilar tales casos.

Rosa María y su madre orientadas desde EE.UU. así lo hicieron, pero para su sorpresa los jueces no aceptaron la acusación por carecer de elementos probatorios.

Durante el juicio celebrado en Cuba contra el homicida español Ángel Carromero, enviado a la isla por Esperanza Aguirre del Partido Popular español, para repartir miles de euros para que los contrarrevolucionarios ejecutaran actos provocativos, se comprobó fehacientemente que Carromero conducía el auto rentado a exceso de velocidad, lo que en España acostumbraba a realizar y de ahí que le fuera suspendida su licencia.

Una vez decidido su traslado a la península, para el cumplimiento de su sanción por el homicidio de Oswaldo Payá y su compañero de fechorías, le fue entregado en custodia al embajador español hasta su salida hacia Madrid, y en ningún momento le confesó al diplomático que fue presionado para sus declaraciones de culpabilidad en el juicio.

El embajador y el cónsul general de España estuvieron presentes en el juicio, junto a decenas de periodistas de agencias extranjeras y todos declararon que el proceso jurídico fue limpio y demostró la responsabilidad de Carromero en la muerte de Payá.

Posteriormente Rosa María y su madre, fueron entrevistadas en la residencia de un diplomático yanqui, no en el consulado, donde aceptaron desarrollar la campaña anticubana a cambio de un visado de “refugiadas políticas”, algo inescrupuloso pues manipulan la muerte de un ser querido para ganar dinero y posición en Miami.

Ahora los miembros de la mafia terrorista anticubana, esa que respalda a los asesinos que residen libremente en Miami, como Luis Posada Carriles, autor, entre otros hechos, de la voladura de un avión civil cubano donde murieron 73 inocentes, han presentado ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, una resolución para que se investigue la muerte de Payá, e incluso recientemente uno de sus miembros, Marco Rubio, propuso cambiarle el nombre a la calle donde se encuentra la embajada cubana en Washington, por el de Oswaldo Payá.

¿Por qué el corrupto senador Bob Menéndez, aún en proceso investigativo, y Ted Cruz, ambos de padres cubanos, no solicitan investigar a Carlos Alberto Montaner, terrorista prófugo de la justicia cubana por colocar petacas incendiarias en centros comerciales, causantes de varios heridos?

En Miami también radica Gaspar Jiménez, asesino del diplomático cubano Dartagnan Díaz y cómplice de Posada Carriles, ambos condenados por terrorismo en Panamá y posteriormente liberados por presiones de la CIA.

No conocen esos senadores que por las calles de Miami caminan libremente Guillermo Novo Sampoll, cómplice del asesinato del ex canciller chileno Orlando Letelier, su chofer y la secretaria, además de ejercer como torturador en el tenebroso Plan Cóndor y asesino de dos custodios de la embajada de Cuba en Argentina; Santiago Álvarez Fernández-Magriñá, terrorista y traficante de armas; Rodolfo Frómeta, terrorista cubano, jefe de los comandos F-4, autor confeso de actos terroristas contra Cuba, Pedro Remón, agente CIA que participó en el asesinato en New York de los diplomáticos Félix García y Eulalio Negrín, más una docena de asesinos protegidos por las autoridades norteamericanas.

Campañas engañosas no podrán transformar la verdad y resulta repugnante que la propia familia de la víctima, se preste para emplear al difunto a fin de ganar miles de dólares.

Nunca el Senado yanqui ha aprobado una resolución para investigar la desaparición de 43 jóvenes mexicanos, o del asesinato de cientos de periodistas, ni han solicitado una investigación sobre los asesinatos de activistas de izquierda en Latinoamérica, lo que demuestra la payasada de los anticubanos a fin de deformar la realidad de la Revolución, esa que nunca han podido destruir.

Siempre habrá que tener presente a José Martí, cuando ante situaciones similares, aseguró:

“No debe perderse el tiempo en intentar lo que hay fundamentos sobrados para creer que no ha de lograrse”