Venezuela una historia repetida


 

Por Arthur González

 En la época de Internet y la digitalización resulta muy difícil engañar a los pueblos, porque hoy todos tienen acceso a documentos e informaciones que antes fueron secretas.

Lo que acontecen hoy en Venezuela es la misma historia que vivió Cuba en 1961. Las razones, ambos países acogieron el socialismo como línea para ejecutar proyectos a favor de las masas de obreros y campesinos, como la alfabetización, la salud pública, la cultura y el deporte, para el bienestar de todos.

Para nadie es un secreto que Estados Unidos no admite gobiernos con ideas socialistas y aquellos que las asuman deben pagar un alto precio por su desafío. Así sucedió con Cuba y los documentos de la CIA lo demuestran, situación que es una reproducción de los hechos que se producen en Venezuela.

Un memorando de fecha 22.11.1961, elaborado por John A. McCone, nuevo director de la CIA, afirma que dos días antes el Presidente J.F. Kennedy, lo citó a una reunión en la Casa Blanca, donde participaron el fiscal Robert Kennedy, el General de Brigada Edward G. Lansdale, jefe de la Operación Mangosta, y el Consejero asistente especial del Presidente, Richard Goodwin.

Allí el Presidente Kennedy informó un nuevo plan de acción contra Cuba a cargo del General Lansdale, con procedimientos similares al que se somete hoy al gobierno venezolano.

Aquel plan contemplaba acciones encubiertas, de propaganda en todas las formas imaginables que dieran como resultado deserciones dentro de Cuba, para desacreditar al gobierno revolucionario, unido a actividades políticas con el apoyo de países integrantes de la OEA.

El 18 de enero 1962 el General Lansdale envió al Presidente un informe donde expone las acciones para derrocar a Castro, estimulando una insurrección interna en la Isla, la cual debería recibir un respaldo clave por parte de países latinoamericanos, unido a operaciones sicológicas.

Según ese memorando, “el momento clímax de la insurrección provendrá de la ira popular ante una acción del gobierno, (causada por un incidente), o ante la violenta deserción de un importante cuadro dentro del régimen, o ambas. El movimiento popular capitalizará ese momento iniciando una insurrecciona abierta […] Estados Unidos, posiblemente en unión de otras naciones del hemisferio occidental, brindará entonces abiertamente su apoyo […] Este apoyo incluirá, necesariamente, la fuerza militar”.

El 19 de enero 1962 el gobierno de Estados Unidos circuló una propuesta para que los países miembros de la OEA ordenaran sanciones automáticas contra Cuba, si esta no interrumpía en un plazo de sesenta días, sus nexos con los países comunistas.

El resultado ya se conoce. En la reunión de cancilleres de la OEA efectuada del 22 al 31 de enero, Cuba fue expulsada por el voto de catorce de los veintiún miembros.

Documentos oficiales del Gobierno yanqui expresan textualmente:

[…] “La reunión de la OEA será apoyada por demostraciones públicas en América Latina, generadas por la CIA y las campañas psicológicas asistidas por USIA”.

“La mayor tarea para nuestra hábil diplomacia es alentar a los líderes latinoamericanos a desarrollar operaciones independientes similares a este Proyecto…”

Desde hace semanas la oposición venezolana, dirigida y financiada por Estados Unidos, con la complicidad del secretario general de la OEA y un grupo de países aliados de Washington, ejecutan acciones casi idénticas a las aplicadas contra Cuba hace medio siglo.

Es la misma historia contra otro gobierno no aceptable para la Casa Blanca, y buscan un incidente que dé pie para la intervención militar, ya que por las vías electorales no pudieron derrocar a Nicolás Maduro.

Las campañas mediáticas reproducen la añeja Operación Mockingbird, desarrollada en los primeros años de la década de los años 50 del siglo XX, por parte de Frank Wisner, de la Dirección de Planes de la propia Agencia, en la cual la CIA reclutó a un numeroso grupo de reconocidos periodistas de importantes órganos de prensa, para crear matrices de opinión favorables a sus planes subversivos mediante la conformación de amplias campañas de prensa, elemento corroborado por el ex oficial CIA Philip Agee, como una de las prioridades de las estaciones de la CIA ubicadas en terceros países, con el objetivo de potenciar o soslayar la cobertura de informaciones de su interés.

Las provocaciones callejeras en Venezuela no son obra de la casualidad, se conoce de los cientos de miles de dólares que las sostienen y las directivas emanadas de la embajada de Estados Unidos en Caracas, a lo que se suma la preparación recibida por algunos cabecillas de la oposición en sus visitas al Instituto Lech Walesa en Polonia.

El objetivo es provocar con sus protestas terroristas una fuerte represión gubernamental, para dar pie a la intervención militar de los países de la OEA, lo mismo que intentaron contra Cuba en 1962.

¿Por qué la OEA no toma similares medidas contra México ante los cientos de personas asesinadas y enterradas en fosas comunes, o por las decenas de periodistas aniquilados a mansalva?

Si en Venezuela sucediera algo semejante hace rato que los Estados Unidos hubieran enviado a sus marines a invadirla, pero México no tiene un gobierno con posiciones socialistas, la corrupción carcome el país, las bandas de narcotraficantes en coordinación con las mafias estadounidenses, matan diariamente a decenas de mexicanos ante la mirada cómplice de Estados Unidos, sin que la Casa Blanca proponga sanciones ni organice y financie una oposición.

Dentro de unos años el mundo conocerá los planes que hoy la CIA ejecuta contra el pueblo venezolano, tal y como los cubanos han podido acceder a las acciones encubiertas, incluidos los planes para asesinar a Fidel Castro, por parte de esos que dicen defender la democracia y la libertad.

Son muchos los hechos que apuntan contra Estados Unidos.

Brasil, Argentina, Bolivia, Ecuador y Nicaragua son ejemplos bien definidos de lo que son capaces de hacer esos que se auto proclaman “paladines de los derechos humanos”.

En momentos como estos hay que tener presente a José Martí, cuando nos decía:

“¡Los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas!

Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andas en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes”.

 

 

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6 pensamientos en “Venezuela una historia repetida

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  5. Difiero del analisi historico che atribuye a JFK toda la responsabilidad del plan Mangusta ; cuyo inicio es datado despues del fracaso de Bahia de los Cochinos …. la CIA era dirgida desde su fundacion por Allen Dulles : poderoso Banquero traficante de armas y espia primo de Rockefeller ( es considerable y amerita profunda reflexion que el difunto David entretuvo relaciones personales con mas de 200 jefes de estado en su larga vida ) , Dulles era el verdadero financista de Hadolf Hitler y tejedor junto con sus hermanos y affiliados de los delicados equilibrios economicos politicos de la post-guerra ; es muy probable que la muerte de Kennedy se deba a su oposicion a las politicas de ingerencia de la Finanza y del aparato militar-industrial en la administracion USA ; y a la voluntad expresada publicamente de no querer interferir en el desarrollio Cuba ni de otros paises del mundo , se sabe de su oposicion a la invasion de la isla programada por la CIA y el Pentagono con el drastico recorte de los fondos (probablemente esta postura junto con el despido de Allen Dulles es una de las razones principales de la muete de JFK); por otro lado muchas atribuciones desicionales de la presidencia eran delegadas al vicepresidente Lindon Jhonson quien era un peon de los conspiradores y de las oligarchias , bajo su mandato vienen asesinados Martin Luther king , Malcom X y el senador Robert Kennedy candidato a la presidencia .

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    • Estimado Vincenzo, comparto muchas de las cosas que me dices, no obstante sostengo que el presidente Kennedy fue uno de los presidentes n/a que mas acciones aprobo contra Cuba, desde los planes para asesinar a Fidel Castro hasta la invasion con el ejercito n/a y para lo cual ordenó diseñar un plan que lo jsutificara, de ahi que el general Lennizer propusiera 9 tareas para lograr esa justificacion a inicios del año 1962, esa fue la causa de que Cuba aceptara la entrada de los misiles rusos como medio de disuacion de tal invasion, la que de ejecuatarse sin dudas hubiese causado la muerte de millones de cubanos y cientos de miles de n/a. Kennedy en 1963, despues del acuerdo alcanzado con Kruchev de no invadir a la isla, ordeno un nuevo plan de terrorismo de estado para acabar con la revolucion socialista que tanto molesta a los yanquis. te lo adjunto para que saques tus propias conclusiones y si quieres te envio otros documentos de esa historia que los n/a ocultan a pesar estar desclasificada. saludos Arthur.

      346. Documento preparado por la Agencia Central de Inteligencia para el Grupo permanente del Consejo Nacional de Seguridad.

      Washington, 8 de junio de 1963.

      Asunto: Política encubierta y programa integrado de acciones propuestas hacia Cuba.

      I. Introducción

      1) Se adjunta un programa encubierto para Cuba dentro de la competencia de la CIA. Algunas partes del programa ya han sido aprobadas y están siendo puestas en práctica. Estando estrechamente interrelacionadas, el impacto total acumulativo de estas variantes de acción planteadas en este programa, dependen de la ejecución coordinada simultánea de los cursos de acción individuales.

      2) Este programa está basado en la presunción de que la actual política de EEUU no contempla la intervención militar directa en Cuba o una provocación que pueda ser utilizada como pretexto para una invasión a Cuba por fuerzas militares de EEUU. Se presume además que la política de EEUU llama al ejercicio de la máxima presión por todos los medios a disposición del gobierno de EEUU menos la intervención militar, para evitar la pacificación de la población y la consolidación del régimen de Castro comunista. El objetivo final de esta política sería la de estimular a los elementos disidentes en centros militares y otros de poder del régimen para lograr la eventual liquidación del séquito Castro-comunista y la eliminación de la presencia soviética en Cuba.

      3) Mientras que el efecto de un programa de máxima presión es impredecible, se sugiere que se lleve a cabo un esfuerzo intensivo sustancial ahora para evitar que la consolidación del régimen Castro-comunista pueda en el futuro presentar a Estados Unidos oportunidades y opciones que ahora no se prevean. Las consecuencias de una política de permitir a Castro que “se cocine en su propio jugo”, sin embargo, es previsible.

      De acuerdo a los estimados actuales, con la excepción de la muerte de Castro o un cambio decisivo en la postura de Estados Unidos o en la política de la URSS hacia Cuba, el régimen de Castro es probable que esté más firmemente establecido dentro de un año, a pesar de lo posible fracasos económicos.

      El simple paso del tiempo tiende a favorecer a Castro en tanto que la población y los grupos de élite en Cuba se acostumbran a la idea de que están para quedarse y en la medida que su régimen gana en experiencia administrativa y los órganos de seguridad se vuelven más eficientes.

      Al más largo plazo, la existencia de un aparato del partido organizado igual que una maquinaria gubernamental estable, podría reducir la indispensabilidad del liderazgo personal de Castro. De esa manera, si es dejado al albur, EEUU debe de estar preparado para aceptar en un futuro indefinido un régimen comunista en Cuba estrechamente atado y un componente significativo, de la estructura del poder mundial soviético.

      4) Dentro del contexto de las presunciones políticas y los estímulos de la situación en Cuba descritos arriba, la CIA presenta un programa consistente en los cursos de acción interdependientes siguientes:

      A) Recolección encubierta de inteligencia, tanto de los requerimientos estratégicos de EEUU como de las necesidades operativas.
      B) Acciones de propagada para estimular sabotajes simples de bajo riesgo y otras formas de resistencia pasiva y activa.
      C) Aprovechamiento y estimulación de desafección en los centros de poder militar y otros.
      D) Acciones negativas económicas sobre una base creciente.
      E) Sabotaje general y hostigamiento.
      F) Apoyo a los grupos cubanos anticastristas autónomos para su complemento y ayuda en la ejecución de los cursos de acción expuestos arriba.

      5) Un aspecto vital del anterior programa para ejercer la máxima presión sobre el régimen Castro-comunista es la dependencia del impacto de cada curso de acción en la ejecución simultánea y efectiva de los otros cursos de acción. De esa manera, la información de inteligencia se necesita para permitir el planteamiento y organización de operaciones contra la represalia económica y blancos de sabotajes. Las acciones de propaganda encubierta están diseñadas para producir un clima psicológico en Cuba que conduzca un logro de otros cursos de acción en el programa encubierto integrado.

      Solamente después que los efectos de la represalia económica y de las acciones de sabotaje, se sientan profundamente en la población y en los grupos de élite, puede uno esperar que convertir la desafección en las fuerzas armadas y otros centros de poder del régimen en revueltas activas contra el séquito Castro-comunista.

      Es también en ese punto que los elementos controlados por la CIA y autónomos en la comunidad del exilio pueden comenzar a asumir proporciones genuinas de resistencia. Como una consecuencia de este proceso interrelacionado y continuo, es razonable esperar un considerable aumento en el volumen y calidad del producto de inteligencia sobre la base del cual, se puedan montar adicionales y más efectivas operaciones.

      A menos que todos los componentes de este programa sean ejecutados simultáneamente, los cursos de acción individuales es casi seguro que tengan un valor marginal, incluso en términos de logros de objetivos políticos relativamente limitados. Esto es claramente una causa donde el conjunto es más grande que la suma de sus partes.

      II. Discusión de los componentes de un Programa Integrado.

      6) Como ampliación de los cursos de acción relacionados en el párrafo 4 arriba, se ofrecen las siguientes descripciones y términos de referencia:

      A) Recolección encubierta de inteligencia, tanto para los requerimientos estratégicos de EEUU como para las necesidades operativas.

      La recolección encubierta de inteligencia continúa siendo una gran misión. Sin desmerecer nuestros esfuerzos de inteligencia estratégica, se le da el énfasis a aumentar el volumen y calidad de la inteligencia requerida para planificar y organizar las operaciones contempladas en el programa integrado descrito en este documento, particularmente para las defecciones y penetraciones y para la represalia económica y las acciones de sabotaje contra sectores vulnerables de la economía cubana.

      B) Acciones de propaganda para estimular sabotajes simples de poco riesgo y otras formas de resistencia activa y pasiva.

      De acuerdo con un programa psicológico, previamente aprobado en apoyo de la política de EEUU sobre Cuba, los programas de radio controlados por la CIA y otros medios de propaganda, dirigidos a estimular en Cuba sabotajes simples de poco riesgo y otras formas de resistencia activa y pasiva.

      Esos medios también buscan estimular y exacerbar las tensiones dentro del régimen y entre Cuba y el Bloque soviético, tomando ventajas de las tensiones chino-soviéticas.

      Todas esas operaciones de propaganda están calculadas para crear una atmósfera psicológica dentro de Cuba la cual facilitará el cumplimiento de los demás cursos de acción dentro del programa integrado de acciones encubiertas.

      C) Aprovechamiento y estimulación de la desafección entre los militares cubanos y otros centros de poder. Estamos realizando un intenso esfuerzo de investigación para identificar, buscar y establecer canales de comunicación con elementos no comunistas desafectos y potencialmente disidentes en los centros de poder del régimen, particularmente en la jerarquía de las fuerzas armadas.

      El objetivo es promover la fragmentación del régimen y posiblemente que conduzca a un golpe interno que desaloje a Castro y a su séquito y haga posible eliminar a los comunistas cubanos de las posiciones de poder y forzar la retirada de la presencia militar soviética y la terminación de su vida económica. Varias operaciones prometedoras ya están realizándose.

      D) Acciones de represalias económicas.

      Las sanciones económicas oficiales abiertas de EEUU junto con las operaciones encubiertas de represalia económica, tales como la negación de menos de(una línea de texto no desclasificada), está provocando un marcado efecto adverso en la economía cubana.

      Para un impacto máximo en la economía cubana, este esfuerzo debe ser coordinado con las operaciones de sabotaje. Nosotros proponemos continuar e intensificar las operaciones de represalias económicas las cuales serían grandemente mejoradas y por un comité interagencias con un estatuto que la capacite para demandar de las agencias miembros una rápida acción.

      E) Sabotaje general y hostigamiento.

      Los sabotajes en este programa son tanto un arma económica como un estímulo a la resistencia, debe existir una visible y dramática evidencia del sabotaje para que sirva como un símbolo del creciente desafío popular al régimen de Castro.

      Esas operaciones serán realizadas lo mismo por agentes controlados desde afuera ahora disponibles o por los agentes internos o aquellos que se consignan. Los agentes entrenados y controlados por la CIA serán empleados como lo serán los grupos autónomos exiliados seleccionados. Inicialmente, el énfasis será en el uso de agentes controlados desde afuera, con un cambio a los internos tan pronto como sea operativamente factible.

      Los tipos de sabotaje considerados apropiados para este programa son:

      1. Sabotajes simples de poco riesgo en una larga escala estimulados por los medios de propaganda (aprobado y que ya se puso en práctica).
      2. Sabotajes a los barcos cubanos fuera de las aguas cubanas (aprobado y poniéndose en práctica).
      3. Ataques de “muerde y huye” montados externamente contra blancos seleccionados apropiadamente.
      4. Apoyo de los elementos de resistencia interna, brindando material y personal para permitir que ellos realicen una variedad de operaciones y sabotajes y hostigamiento.

      Debe admitirse que ningún acto de sabotaje aislado por sí mismo puede afectar materialmente la economía o estimular una resistencia significativa. Sin embargo, es nuestra opinión que una serie de esfuerzos de sabotajes bien planeados, ejecutados adecuadamente, a su tiempo producirán el efecto que buscamos.

      Cada acción tendrá sus peligros: habrá fracasos con la consecuente pérdida de vida y acusaciones contra EEUU que resultarán en críticas en casa y afuera. Ninguna de esas consecuencias esperadas deberá hacernos cambiar nuestro curso si el programa expuesto puede esperarse tenga éxito.

      El anexo A es una ampliación de un programa de sabotajes y hostigamientos contra Cuba.

      F) Apoyo a los grupos autónomos de cubanos anticastristas para complementar y ayudar en la ejecución de cursos de acción indicado arriba.

      En el pasado, la CIA ha utilizado solamente recursos de agentes completamente controlados y disciplinados como una salvaguarda contra las acciones unilaterales e irresponsables por el intento de los cubanos exiliados para la liberación de su país. Si el sabotaje y las actividades de resistencia se van a realizar a larga escala, será necesario aceptar los riesgos implícitos de grupos de exiliados cubanos autónomos e individuos que no responderán necesariamente a nuestra orientación.

      La CIA propone las siguientes “reglas de compromiso” para regir la conducta de esas operaciones autónomas:

      1) La piedra angular de la operaciones autónomas es que serán ejecutadas exclusivamente por nacionales cubanos motivados por la convicción de que el derrocamiento del régimen Castro-comunista debe ser logrado por cubanos, actuando en consonancia tanto desde dentro como de fuera de Cuba.

      2) El esfuerzo probablemente costará muchas vidas cubanas. Si ese costo en vidas se vuelve inaceptable para la conciencia de EEUU, las operaciones autónomas pueden ser efectivamente detenidas con la retirada del apoyo de EEUU, pero una vez detenida, no podrán volverse a hacer.

      3) Todas las operaciones autónomas serán organizadas fuera del territorio de EEUU.

      4) El gobierno de EEUU debe estar preparado para negar públicamente cualquier participación en esos actos, no importa lo alto o incluso lo detallado que pudieran ser los informes de la complicidad de EE.UU.

      5) La presencia de EEUU y la participación directa en la operación, deberán mantenerse en un mínimo absoluto. Antes de entrar en una relación operativa con un grupo, el representante de EEUU dejará claro que su gobierno no tiene intención de intervenir militarmente, excepto para enfrentar una intervención de los soviéticos. Un experimentado oficial de la CIA será designado para trabajar con el grupo en condiciones de enlace.

      Brindará consejos generales si se lo solicitan igual que fondos y el necesario material de apoyo. Puede esperarse de él que influya, pero no que controle la realización de operaciones.

      6) Esas operaciones no serán realizadas dentro de un tiempo fijado programado.

      III. Recomendaciones

      La autorización política ya existe para cursos de acción descritos en el párrafo 6 A-D. Para poder obtener una ventaja completa de un programa integrado de acción encubierta, se requiere que el Grupo Permanente apruebe los cursos de acción descritos en el párrafo 6 E y F dentro de los términos de referencia y reglas de compromiso en ese sentido.

      Anexo A

      Asunto: Programa de sabotajes y hostigamientos.

      Las amplias categorías de blancos contra los cuales las operaciones de sabotaje-hostigamiento serían organizadas y una evaluación preliminar de su efecto, puede resumirse como sigue:

      A- Energía eléctrica.

      La interrupción de cualquiera de las redes de energía existentes que puedan ser afectadas por sabotajes o por la destrucción de sus instalaciones generadoras o de las subestaciones críticas en la red de distribución, debilitarán significativamente la economía existente y la estructura social, particularmente en vista del hecho de que en muchas zonas, la energía disponible ahora no es la adecuada para alcanzar las demandas de los consumidores públicos e industriales.

      Los pequeños actos de sabotajes-hostigamientos por la población, tales como lanzar cadenas sobre las líneas de alta tensión para cortarlas, también exacerbarían la actual escasez de electricidad y el efecto acumulativo de todas dichas acciones podrían provocar una caída prolongada del sistema eléctrico pues ya existe escasez de piezas de repuesto y de materiales de reemplazo.

      B. Petróleo, Aceite y Lubricantes (PAL).

      El daño o la destrucción de la población PAL y/o las instalaciones de almacenamiento afectarían seriamente casi todos los aspectos de la economía cubana. La industria eléctrica depende casi enteramente del PAL, como combustible para las plantas generadoras y la industria azucarera depende del proceso de energía del PAL y de las facilidades del transporte igual que el transporte interprovincial.

      Las instalaciones de producción y almacenaje son susceptibles a los ataques externos con armas o por métodos más sutiles si pueden conseguirse los agentes internos con un adecuado grado de acceso. La pérdida de instalaciones de refinación puede ser compensado por embarques aumentados del bloque de productos refinados, pero dicho cambio requeriría un período de reajuste durante el cual habría una pesada tensión en la economía cubana. Un agobio adicional en la capacidad de refinación del bloque también existiría hasta que la capacidad de refinar de Cuba fuera restaurada.

      C. Transportes.

      El daño o la destrucción de las vías férreas o de los materiales rodantes de las carreteras o la destrucción de puentes claves conducirían a una caída de la economía regional la cual es dependiente de un alto grado de distribución de productos importados.

      El procesamiento y la exportación de la vitalmente importante zafra azucarera es también enteramente dependiente del transporte. No se anticipa que pudiéramos lograr el grado de interrupción que causaría un colapso de la economía o de la estructura social, pero incluso un pequeño grado de interrupción afectará adversamente el nivel de vida y los resultados de la economía, las cuales son factores decisivos en la estabilidad del régimen. El tipo de operaciones que se prevén en esta categoría irían desde ataques bastantes complejos por agentes externos e internos contra los materiales del transporte, los puentes importantes y las instalaciones de reparaciones hasta actos simples de poco riesgo por parte de la población tales como el descarrilamiento de transporte ferroviario o colocar clavos en las carreteras.

      D. Instalaciones procesadoras de productos y de fabricación.

      En tanto que la economía cubana depende primariamente de las importaciones para el consumo interno y aunque la zafra azucarera es con muchos el producto más importante en las exportaciones cubanas, existen todavía una cantidad de otras instalaciones tales como el complejo niquelífero de Nicaro, las plantas de cemento, las destilerías y la miríada de industrias asociadas con el abastecimiento de alimentos, ropas y casas, los cuales son blancos valiosos porque la parada o disminución de sus salidas debilitarán la economía y producirán descontento contra el régimen.

      Esos blancos son particularmente susceptibles a los ataques por los agentes internos o externos, que debido a su profusión y su relativamente baja importancia estratégica, no son bien cuidadas o aseguradas de otra forma contra agresiones.

      La selección de blancos específicos dentro de las categorías mencionadas arriba, y la determinación del momento y las tácticas serán expuestas después de un detallado análisis de los siguientes factores:

      1. La extensión hasta donde el blanco puede ser dañado físicamente.
      2. El efecto resultante sobre la economía cubana.
      3. El costo o el esfuerzo necesario si se agregan nuevas cargas sobre la ayuda del bloque.
      4. El efecto psicológico en la población cubana.
      5. Reacciones adversas previstas.
      6. Capacidades operativas y limitaciones de los agentes de la CIA.

      ******

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