El 11 de septiembre fue el pretexto de EE.UU. para ejecutar invasiones


Por Arthur González.

Fatídico día el 11 de septiembre, tal parece estar marcado como un día de muertes.

En Chile ese día de 1973 moría el presidente Salvador Allende, en medio de un golpe militar diseñado, financiado y respaldado por la CIA y la Casa Blanca, algo vergonzoso para los que se proclaman campeones de los derechos humanos y de la democracia.

En el centro de New York el 11.09.2001, el mundo observaba estupefacto como se destruía una poderosa mole de hormigón y acero, sin que se pudiera hacer algo por detener su caída, hecho incomprensible y muy sospechosos para ingenieros y arquitectos que conocían de la calidad de su construcción.torres-gemelas

Lo sorprendente del caso fueron las imágenes cinematográficas del primer impacto, calidad que las cámaras de seguridad instaladas en la ciudad no poseen, lo que hace versionar que se esperaba el hecho con fotógrafos profesionales que las divulgarían para darle mayor dramatismo al suceso, él que posteriormente sirvió de pretexto para invadir a Afganistán.

A partir de ese hecho el mundo no ha vuelto a ser el mismo y los actos terroristas afectan hoy a cualquier ciudad de Europa, Asia o el Medio Oriente.

Estados Unidos, con su política de guerras de rapiñas para apoderarse de los recursos naturales y eliminar físicamente a líderes que no eran de su agrado, cambió la paz mundial por la guerra y la inestabilidad de millones de personas que hasta ese entonces vivían en armonía y relativa prosperidad.

La guerra contra Irak demostró hasta donde son capaces de llegar por obtener recursos naturales. La mentira tejida contra Sadam Husein de poseer armas químicas, sirvió para invadir un país que había alcanzado un buen desarrollo económico, cultural y social.

Contra él se diseñaron campañas para hacerle creer al mundo que era un criminal desmedido. Sin embargo, los que le criticaron fueron peores, al aniquilar poblados enteros en una guerra de rapiña que posteriormente se comprobó fue ejecutada sobre mentiras expresadas por altos funcionarios de Estados Unidos.

Le siguieron Libia y Siria, algo que desestabilizó toda la región, donde han muertos centenares de miles de civiles inocentes, se perdieron monumentos patrimoniales y el terrorismo se adueñó del mundo que, como bola de nieve en caída libre, resultará muy difícil de detener.

A pesar de tantas muertes y daños causados por Estados Unidos, aún tienen la desvergüenza de juzgar a los demás y confeccionar listas de supuestos violadores de los derechos humanos, siendo ellos los principales responsables de lo que sucede hoy a nivel mundial.

Cuba es un ejemplo vivo de lo que son capaces los políticos estadounidenses, con tal de derrocar su sistema socialista.

Planes de terrorismo de estado, de asesinato a sus principales líderes, introducción de plagas y enfermedades contra las personas, la flora y la fauna, más acciones contra su desarrollo económico con la imposición desde hace casi 60 años de la más larga y cruel guerra económica, son pruebas de la naturaleza de los Estados Unidos.

Recordando el 11 de septiembre vale la pena releer un plan propuesto el 13 de marzo de 1962 por el Jefe de la Junta de Jefes del Estado Mayor del ejército de los Estados Unidos, el General L.L. Lemnitzer, quien remitió un memorando al Secretario de Defensa, clasificado “Top Secret, Special Handling, Noforn”, para ser trasladado al Jefe de Operaciones del Proyecto Cuba, en el cual se proponían un conjunto de acciones con el fin de justificar una intervención militar de los Estados Unidos en Cuba.

Dichas acciones son las siguientes: Sigue leyendo

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