“La Constitucionalitis”: enfermedad oportunista.


Por Mario Jordán .

Ahora resulta que las armas de la democracia enderezadas por los pueblos, se convierten en mecanismos políticos utilizados por las oligarquías que nos la negaron y prostituyeron.

Conservadores y Liberales de la época fundacional, ahora partidos de derecha, centro derecha y hasta centro izquierda, que se nombran “la oposición” para estar a tono, comienzan a urdir triquiñuelas, apoyados en la verdadera democracia que finalmente quedó instaurada.

Demás está decir, que antes de este “enderezamiento”, los pueblos no podíamos participar porque para eso estaban los “secuestradores militares” del documento y las maniobras electoralistas de sus partidos, sin olvidar el precio de la ignorancia, la pobreza y el desaliento que se convertían en bases electorales para tales partidos.

Al estudiarse las armas de la verdadera democracia, comienzan actuar sobre nuestros errores, inexperiencias e insuficiencias creadas por sus pdemocraciaosiciones económicas, las trasnacionales y los gobiernos oligárquicos que las sostienen, con un nuevo actor que también dominan y les pertenece en su mayoría: los medios masivos de comunicación.

Empiezan a explotar y fabricar la nueva imagen del hambre, del desaliento y la desinformación, buscando el mismo efecto electoralista utilizado, pero ahora basado en nuestras propias leyes.

Llegan a elecciones y ganan en Quito y Guayaquil; obtienen la mayoría en la Asamblea Venezolana; revocan a Cristina Fernández y su Partido; impiden la reelección de Evo Morales; cambian a Dilma Rousseau y anulan a Luis Ignacio Lula, y otros casos que tienen en pleno desarrollo, incluso Cuba. Sigue leyendo

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