No hay Dios que los una


Por Arthur González

berta_solerCuando las personas se mueven por dinero y no por ideas, resulta muy difícil la unidad y así le sucede a la contrarrevolución creada por Estados Unidos para intentar derrocar a la Revolución cubana.

Desde que surgieron las primeras organizaciones anticubanas en 1959, el motivo fundamental para ganar en membrecía ha sido el dinero aportado por el gobierno yanqui y la CIA, razón por la cual se disputan cargos con el fin de recibir sumas cada vez más altas.

No en balde la CIA en su primer Programa de Acciones Encubiertas, aprobado por el presidente Dwight Eisenhower, señaló:

Es importante evitar la rivalidad que perturbe y divida a los principales líderes cubanos de la oposición, en su papel de dirección dentro de la organización. Asimismo, se harán todos los esfuerzos posibles para seleccionar a un presidente que sea un político juicioso, no ambicioso y eminente”. Sigue leyendo