Razones para una prohibición


Arthur González

Casa BlancaCada día se hacen más evidentes las razones por la cuales la Casa Blanca le prohíbe a sus ciudadanos viajar libremente a Cuba; la principal no es impedir que gasten sus dólares en la Isla, sino para que no vean con sus propios ojos la verdad que durante años le han ocultado. Cualquier persona que visite uno de los miles de sitios en la Web sobre el tema cubano, podrá acceder a una Cuba virtual donde la “represión”, las “detenciones arbitrarias”, los “chantajes policíacos”, la “falta de libertades”, entre ellas la religiosa, son noticias reiteradas.

Los ínternautas seguro leerán las declaraciones de la inculta y grosera Berta Soler, de cómo “sufre” bajo el régimen comunista; las de Elizardo Sánchez Santacruz, referente a cientos de “detenciones arbitrarias”, a las que están sometidos los “disidentes” asiduos a las clases que reciben en la Misión diplomática norteamericana en la Habana y por supuestos las crónicas terroríficas de la bloguera Yoani Sánchez.

Sin embargo, otra historia bien diferente es la que pueden constatar los pocos norteamericanos que logran obtener una licencia otorgada por la OFAC, Oficina de Control de Activos Extranjeros.

Esos comprobarán que la fábula contada en su país no tiene nada que ver con la realidad, y lo dicho es pura ficción.

Por supuesto, observarán una Habana despintada y necesitada de mantenimiento constructivo, con suciedad en muchas de sus calles, comercios desabastecidos, transporte público no muy abundante y desbordado de pasajeros, además de la ausencia de anuncios lumínicos, en gran parte ocasionado por el Bloqueo yanqui; pero comprobarán que no existen policías armados en las calles y su uniforme consta solo de camisa y pantalón, sin cascos, chalecos antibalas ni se trasladan en autos especiales antimotines, como observan en Estados Unidos y Europa.

Los cuentos respecto a la “salvaje represión” y las “detenciones”, tendrán que buscarlas en España, Bélgica, Italia o en el estado de Missouri, pues en Cuba simplemente no hay.

Los privilegiados con licencia de la OFAC, tendrán la oportunidad de asistir a las misas católicas que se ofrecen a diario en hermosas iglesias con fabulosas construcción, muchas de ellas con frescos de pintores famosos y valiosas lámparas de baccarat, en especial las ubicadas en la parte más vieja de la ciudad.

Comprobarán las existencias de templos protestantes, casas cultos y lugares donde se practica la religión yoruba con altares dedicados a Ochún, Changó, Obbatalá, Yemaya y Babalú, entre otros Orishas.

En las noches podrán pasear sin temor a ser asaltados o agredidos y disfrutar de la brisa marina, sentados en el muro del malecón, conocer del alto nivel de salud y cultura de los cubanos, muchos técnicos medios y abundantes graduados en las universidades cubanas.

Y es precisamente esa realidad la que el gobierno norteamericano no quiere que se conozca, porque después vienen los desmentidos.

Un vivo ejemplo lo dieron los hermanos John y Patrick Hemingway, nietos del famoso escritor Ernest Hemingway, Premio Nobel de literatura.

Ambos pudieron viajar como parte de una delegación organizada por el Latin America Working Group Education Fund y visitar la casa finca donde el abuelo pasó sus mejores años de felicidad, recorrer los lugares que frecuentó y ver con sus propios ojos la verdad de Cuba, sus problemas y avances.

Al retornar, ofrecieron una conferencia de prensa donde exhortaron al gobierno estadounidense a restablecer relaciones diplomáticas con Cuba y sacar a la isla caribeña de la lista de países que patrocinan el terrorismo.   En la misma afirmaron que:

“El potencial es enorme para Cuba y es ignorado por Estados Unidos”, y reiteraron:

Cuba no es un país de terroristas”. “Los dos países necesitan reconocerse mutuamente y funcionar con normalidad”.

Por su parte, Mavis Anderson, participante en la visita, exhortó al presidente Obama a emitir decretos sobre Cuba antes de la Cumbre de las Américas, en abril de 2015, a celebrarse en Panamá.

Nada de esto es lo que desea la Casa Blanca, de ahí que mantengan la prohibición de viajar a la Isla, pues sus campañas mediáticas se vendrían a bajo y muchos de los que hoy viven de ese negocio quedarán desempleados.

Todo es así de sencillo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s