Washington no quiere cambios


Arthur González

Casa BlancaLa historia escrita en miles de documentos oficiales del Gobierno Norteamericano confirma que la Casa Blanca no desea cambiar ni un ápice su política hostil hacia Cuba, solo la modificarían si Fidel Castro o su hermano Raúl, claudican en sus principios de soberanía e independencia. Aunque era conocido desde hace muchos años, recientemente los estadounidenses William. M. LeograndPeter-kornbluhwilliam-leogrande-e y Peter Kornbluh, presentaron su libro “Back Channel to Cuba”, en el cual documentan veinte años de investigaciones referente a reuniones secretas sostenidas desde 1963 por ambos gobiernos, con el propósito de analizar la posible normalización de sus relaciones, siendo el presidente Fidel Castro quien más se ha mostrado interesado, sin obtener resultados.

El antagonismo de Washington hacia la Revolución cubana, se hizo evidente desde antes del triunfo de Fidel el 1ro de enero de 1959, así lo confirman sus documentos desclasificados, donde el director de la CIA, Allen Dulles, se oponía a aceptar la victoria del Ejército Rebelde, a la vez que el ejecutivo intentaba encontrar una tercera posición que no fuera ni el sucesor de Batista, electo en una turbias elecciones de 1958 ni Fidel, seleccionando a un militar de carrera que estudió en academias estadounidenses y respondía a sus intereses políticos.

En cada conversación sostenida entre funcionarios norteamericanos y cubanos, siempre estuvieron presente las exigencias de los yanquis para que Cuba desistiera de su política independiente, aceptara someterse a los Estados Unidos y renunciara a su solidaridad con otros pueblos del tercer mundo; mientras los norteamericanos invadían Vietnam, organizaban y financiaban la contrarrevolución nicaragüense para acabar con el gobierno sandinista, daban apoyo total a Israel para invadir los territorios palestinos, permitían que desarrollara su programa nuclear y respaldaban al régimen racista de Sudáfrica entregándoles también secretamente armamento nuclear.

HillaryClinton_2326613bDesde hace varios meses analistas de Estados Unidos e incluso militares y políticos, entre ellos Hillary Clinton, consideran que el actual presidente Barack Obama tiene oportunidades de cambiar la política hacia Cuba, debido a que la máxima oposición a una normalización de relaciones es el grupo congresistas de origen cubano, con respaldo de una parte influyente de la comunidad radicada en la Florida, se encuentran en una posición desventajosa producto de la inyección de jóvenes cubanos que no se oponen al levantamiento del Bloqueo y apoyaría una política más acorde a los tiempos.

El presidente James Carter fue quien más lejos llegó en esas negociaciones, al lograr en 1977 el establecimiento de Secciones de Intereses en ambas capitales, pero sin eliminar las medidas del Bloqueo. En ese temerario paso contó con el pleno respaldo de la CIA, pues sus jefes ambicionaban regresar a Cuba con una Estación Legal que les permitiría recuperar las posiciones que tuvieron hasta 1961.

La vida lo demostró con creces, cuando en el verano de 1987 Cuba denunció por la TV las acciones de espionaje ejecutadas por “diplomáticos” asentados en la Sección de Intereses de Estados Unidos, las que fueron fijadas por cámaras secretas.

El escándalo involucró a 179 oficiales encubiertos de la CIA, de ellos 38 oficiales que actuaban secretamente con manto diplomático, 113 funcionarios estadounidenses vinculados a los servicios de inteligencia que visitaron transitoriamente La Habana, más 55 técnicos en comunicaciones secretas y 18 colaboradores.

Igualmente, 27 funcionarios cubanos reclutados por la CIA, reconocieron que en realidad pertenecían a la Seguridad cubana.

El único interés que tiene Estados Unidos en un acercamiento con Cuba es la eliminación del socialismo para que este no le sirva de ejemplo al tercer mundo, algo comprobado en sus propios documentos.

Basta mencionar uno fechado el 11 de abril de 1963, confeccionado por Gordon Chase y dirigido a su jefe McGeorge Bundy, asistente especial del presidente JKF para asuntos de Seguridad Nacional y miembro del comité ejecutivo del Consejo de Seguridad Nacional, donde le propone un conjunto de acciones para la política hacia Cuba y entre ellas afirma sin tapujos:

“[….] Todavía no hemos prestado seria atención a la otra cara de la moneda: atraer suavemente a Castro hacia nosotros”.

En la actualidad, Obama no da muestras de estar dispuesto a enfrentarse a la mafia terrorista anticubana y aunque sectores de la derecha norteamericana le escribieron una carta en apoyo a ese cambio de política, a la que se sumó el reciente editorial del “The New York Time”, su vida pudiera correr peligro, como le pasó al presidente Kennedy.

Por tanto, no será él quien de ese giro para eliminar 56 años de agresiones y políticas de gran garrote contra Cuba.

Un pensamiento en “Washington no quiere cambios

  1. Pingback: #Washington no quiere cambios (#Cuba #USA) | Cuba por Siempre

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s