Disidentes o mercenarios


Por Arthur González

81023ca82d260bc12bbfff3d60b06713_articleAunque lo han tratado de desvirtuar por años, la contrarrevolución cubana fue creada por la CIA, según sus documentos oficiales, entrenada, abastecida y financiada por el gobierno de Estados Unidos, para intentar desestabilizar el proceso revolucionario. Si recibir dinero de un país extranjero para ejecutar sus órdenes no es mercenarismo ¿cómo se califica entonces?Los medios de comunicación norteamericanos y sus principales aliados tratan de etiquetarla como “disidencia”, pero la verdad siempre sale a luz por más que intenten ocultarla. Son mercenarios.

A raíz de la más reciente denuncia efectuada por la agencia de prensa AP, sobre los planes subversivos del gobierno de Estados Unidos contra Cuba, a través de la USAID, uno de los contrarrevolucionarios mejor pagados por Washington, el santiaguero José Daniel Ferrer, de la llamada UNPACU, creada por orientaciones de los diplomáticos norteamericanos en la Habana, confesó que “el gobierno de EE.UU. hace lo correcto al ayudar a los activistas de la oposición y la sociedad civil”.

En un arranque de rabia causado por la denuncia de la AP, Ferrer declaró que: “oponerse al gobierno cubano sería imposible sin la ayuda de naciones democráticas amigas, e inclusive la ayuda de la comunidad cubana en el exterior, quienes pagan por los artículos que publicamos, envían impresoras, teléfonos celulares y sufragan los gastos de los taxis para llegar a los encuentros”.

Públicos y notorios son los frecuentes contactos de Ferrer con la misión diplomática estadounidense en La Habana, a donde acude para recibir orientaciones, asesoramiento y entregar informaciones requeridas por los yanquis para trazar sus planes contra Cuba.

El plan reconocido por José Daniel Ferrer, es similar al que aplicó la CIA contra Polonia en la década de los 80, a partir de lo aprobado en la directiva secreta NSDD32 del Consejo de Seguridad, aprobada por el presidente Ronald Reagan.

Según esa directiva, los objetivos a alcanzar contra el gobierno socialista polaco, eran desestabilizarlo mediante operaciones encubiertas que incluyeran propaganda, ayuda organizativa a los grupos opositores como el “Sindicato de Solidaridad” creado por ellos, promoción de campañas por los derechos humanos, presiones económicas y el asilamiento diplomático.

Cuba ha sufrido las mismas acciones e incluso la llamada “Posición Común” asumida por la Unión Europea en 1996, forma parte de ese Programa subversivo.

Para tener una idea más exacta de la analogía de dichos Programas, basta recordar las afirmaciones del miembro del Comité de Inteligencia del Congreso de Estados Unidos Henry Hyde, en las que aseguró:

En Polonia hicimos todo lo que se hace en países en que queremos desestabilizar a un gobierno comunista y fortalecer la oposición. Suministramos ayuda técnica en términos de prensa, transmisiones, propaganda clandestina, financiamiento, ayuda organizativa y asesoramiento.

El gobierno norteamericano abasteció a la oposición polaca con toneladas de equipos, entre ellos telefaxes, imprentas, teléfonos, trasmisores, radios de onda corta, cámaras de video, fotocopiadoras y computadoras, introducidos en ese país a través de sacerdotes, miembros de la Centra Sindical Norteamericana, AFL-CIO, y movimientos obreros europeos reclutados para esa tarea. El financiamiento provenía de los fondos de la CIA, la NED, Fundación para el Desarrollo de la Democracia, cuentas secretas del Vaticano y fondos de algunos sindicatos de países aliados a Estados Unidos.

Nada ha cambiado. En la Asamblea de la USAID celebrada en mayo del 2008 en su sede central en Washington D.C., se acordó utilizar diferentes Organizaciones No Gubernamentales, intermediarios europeos y latinoamericanos, para el envió clandestino a los grupos contrarrevolucionarios en Cuba, de propaganda, teléfonos celulares, computadoras, software, equipos de comunicación satelital y entrenar a cubanos residentes en la isla en terceros países.

Se planteó la necesidad de reclutar personas en Perú, Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica y de Europa del Este, que han tenido experiencias en los procesos de Transición, para que viajaran a Cuba a realizar el trabajo ilegal y clandestino que no pueden legalmente desarrollar los ciudadanos norteamericanos.

Para reforzar ese Programa de Acción Encubierta, Clara Davis, de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos, OFAC, propuso otorgar licencias de viajes a Cuba, a determinados norteamericanos, bajo el argumento de “misiones humanitarias”, para infiltrar a los agentes con la cobertura de proyectos vinculados a la salud pública, medio ambiente e iniciativas específicas, además de que estas visitas permitirían realizar evaluaciones en el terreno.

En dicha Asamblea estuvieron presentes directivos de la Fundación Nacional Cubano Americana, FNCA, Elaine Grigsby, directora del Programa Cuba de la USAID, Amadjan Abani, de la oficina de Asistencia y Adquisiciones de la USAID, Anthony Christino III, del Buró de Industria y Seguridad del Departamento de Estado, quien monitorea y sanciona los intercambios con Cuba, así como la ONG checa, People in Need, Loyola University, Fundación Panamericana para el Desarrollo, FUPAD, Global Partners, IBMC, Center for Democracy in the Americas, Jackson State University, Internacional Resorces y el Mississippi Consortium por Internacional Development, entre otros.

La revelación actual de los planes contra Cuba, refirman los acuerdos de esa Asamblea y ponen al descubierto la aplicación de la receta contra Polonia.

Por ese motivo, la representante de la mafia terrorista anticubana Ileana Ros-Lehtinen, defendió el Programa de la USAID, según ella porque usar medidas para promover la “democracia” en Cuba no es ningún secreto.

Ante la nueva denuncia de sus planes subversivos, la USAID expresó que el Congreso federal financia los programas de “democracia” en Cuba para “empoderar” a los cubanos a que tengan acceso a más información y también fortalecer la “sociedad civil”. (léase contrarrevolución).

Esta y otras acciones similares son enfrentadas por el pueblo cubano desde hace 55 años y hasta la fecha ninguna ha logrado el objetivo de destruir a la Revolución.

5 pensamientos en “Disidentes o mercenarios

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  3. Teste accionar subversivo promovido por la Casa Negra de los yanquis genocidas, debe ser solo una parte, posiblemente el sistema que manejan los terroristas del norte es mucho mas y deben seguirse desentrañando para conocer y condenar esos actos criminales que van dirigidos contra la Gloriosa Revolución Cubana. a los usamericanos no les basta con bloquearlo a Cuba mas de 50 años, tampoco la isla es un colonia yanqui, pero el accionar norteamericano va mas allá y forma parte del engranaje criminal para derrocar al Gobierno Cubano en vivo y en directo, es decir en la misma Cuba. Los organismos con sede en Cuba, tienen permiso para la subversión?, tampoco se puede tolerar esas consignas impartidas desde la Casa Negra Yanqui.

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