¿Por qué no nadie lo apoya?


Arthur Gónzalez.

shamer aamer gtmoShaker Aamer, uno de los 166 detenidos ilegalmente desde hace más de 10 años en la Base Naval Yanqui ubicada en la provincia de Guantánamo, Cuba, está en huelga de hambre desde hace más de 30 días; sin embargo las noticias sobre su grave estado de salud, la situación ilegal en que se encuentra junto a otros detenidos y las flagrantes violaciones de los derechos humanos que comete el gobierno norteamericano con esas acciones, son silenciadas por la gran prensa norteamericana e internacional.

 La diferencia con las operaciones propagandísticas orquestadas por los Servicios de Inteligencia y varias agencias federales norteamericanas contra Cuba es notable.

Cuando el delincuente común Orlando Zapata Tamayo, transformado en “disidente” por obra y gracia de los propios norteamericanos para crear una matriz de opinión contra la revolución cubana, hizo una huelga de hambre instigado por los propios asalariados de Miami e incluso por su madre bajo la manipulación de estos, fue casi beatificado y su imagen se divulgó en todas las televisoras internacionales, algunos gobiernos europeos exigieron su inmediata liberación y hasta hubo actos de protestas en varias capitales organizados por la embajada norteamericana frente a las misiones cubanas.

Otro tanto ya se había ejecutado años atrás cuando el contrarrevolucionario Guillermo Fariñas declaraba que estaba en “huelga de hambre por casi 300 días”, algo que ni los niños pueden creerlo, de ahí que se le conozca como “el Faquir cubano”.

Que decir de la vetusta y desprestigiada Martha Beatriz Roque Cabello con su famosa y humorística “Huelga del Aguacate” que duró 8 días y fue desarticulada por la TV cubana y contó con el apoyo total de funcionarios diplomáticos de la misión norteamericana en la Habana, corresponsales de agencias de prensa e incluso por la bloguera oficialista de Washington, Yoani Sánchez Cordero.

Sin embargo, para los detenidos ilegalmente en la Base Naval en Guantánamo, sin acusaciones, ni derecho a un día en la corte y muchos menos a contar con un abogado defensor, no hay campañas mediáticas similares y se trata de silenciar lo más que se pueda.

Aamer nació en Arabia Saudita, pero fue por años residente en Gran Bretaña y Estados Unidos. Las autoridades estadounidenses lo acusan de lazos con terroristas, pero no han podido mostrar las pruebas legales y aun así continua preso indefinidamente sin esperanzas de libertad, o al menos de un juicio justo.

Durante su huelga de hambre iniciada el pasado 6 de febrero, ha perdido 14,5 kilogramos (32 libras) y los guardias norteamericanos tratan por la fuerza de que rompa el ayuno, lo que también viola el tratamiento a los detenidos.

La huelga de hambre entre los detenidos en la Base se incrementa como protesta por las violaciones a sus derechos humanos y a la situación ilegal en que los mantienen desde hace más de 10 años.

¿Se imaginan Uds. qué hubiese pasado si algo medianamente parecido se produjera en Cuba? Las noticias inundarían los diarios, noticieros y la Web.  Posiblemente EE.UU. habría solicitado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, el que aprobaría una resolución de condena a la Isla, con la amenaza de una intervención humanitaria para rescatar a los detenidos; pero en este caso como los responsables son los llamados “campeones de los derechos humanos” no pasa absolutamente nada. No hay una sola condena de los congresistas de origen cubano sobre el asunto.

Aquellos como Ileana Ros-Lehtinen, Lincoln y Mario Díaz Balart, Albio Sires, Robert Menéndez y Marco Rubio, que si se la pasaron defendiendo en la Cámara de representantes y en el Senado norteamericano, a los mercenarios “huelguistas” en la Isla,  ante estos casos en una base norteamericana es como si estuviesen ciegos, sordos y mudos, para ellos estos detenidos no son seres humanos, son terroristas y merecen ese castigo.

La “pacifista” y bloguera oficial del gobierno norteamericano Yoani Sánchez, ni una sola línea les ha dedicado a estos detenidos.

Sería interesante que las madres, esposas, hermanas y todas las mujeres que apoyan la liberación de estos encarcelados se vistieran de blanco y caminaran todos los domingos frente a la catedral de San Patricio en New York y en otras ciudades norteamericanas y hasta crearan filiales en varias capitales de Europa, América latina, Asia y el Medio Oriente, e intentaran marchar por las calles de Washington y pidieran ser recibidas por Presidentes, Cancilleres y hasta el propio Santo Padre, para ver que trato les darían.

Seguramente a ellas nadie les otorgaría un presupuesto para esa organización, no tendrían campañas mediáticas a su favor, ni le costearán los viajes y mucho menos se les entregaría el premio Andrei Sajarov a la libertad de conciencia,  todo sería bien diferente al que se les ofrece a las asalariadas cubanas.

 Así son las cosas en el Imperio.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s