Se acuerdan de Santa Barbará solo cuando truena.


Arthur González.

Se acercan las elecciones presidenciales en los EE.UU. y  es como si el circo llegara al pueblo, todo es fervor y entusiasmo, cada candidato ofrece lo que tiene y lo que no tiene por tal de ser elegido.

Obama no es la excepción. Hace cuatro años parecía que una nueva generación de norteamericanos al fin alcanzaba el poder y se haría realidad el cambio prometido. Ilusiones perdidas, todo quedó igual. Los ricos cada vez más ricos y los pobres cada día con más pobreza.

Ahora con el agua al cuello por no haber cumplido con nada de lo que prometió en su primera campaña, el presidente Barack Obama sacó de la manga una nueva promesa, esta vez enrumbada hacia los latinoamericanos, ofensiva bautizada con el nombre de “Latinos por Obama”, enfocada a la conquista del voto de latino, la que comenzó con anuncios de radio y televisión en español, participación de personalidades, eventos en universidades y comunidades de origen latinoamericano, aunque desde hace algunos años le han querido cambiar el nombre por hispanos, quizás por temor a la unidad latinoamericana promulgada por Simón Bolívar y José Martí.

Cuál es el nuevo gancho que lanza ahora Obama, nada menos que la promesa de que si gana nuevamente la presidencia la reforma migratoria caminará y se concretará.

¡Como se juega con los sentimientos de los pueblos!.

Durante 4 años no hizo nada por evitar las deportaciones de latinos, separando a padres y madres de hijos pequeños nacidos en los EE.UU., no eliminó los abusos y atropellos por la policía contra estos, no pudo enfrentarse a las leyes anti inmigrantes aprobadas en varios Estados de la Unión, ni castigó severamente a los que asesinan a mexicanos y otros latinos en la frontera, ni dio visas a honestos trabajadores que viajan desde sus países a Estados Unidos para trabajar en la agricultura y otros oficios de importancia que los norteamericanos no quieren afrontar, entonces cómo va ahora a prometer lo que sabe bien que no podrá ni le dejarán cumplir.

Viejos rejuegos de tiempos de elecciones que ya no engañan a nadie.

Señor Obama, preocúpense primero de resolverle los problemas a los que han dado su sangre y sudor por la economía norteamericana y después pídale que le den su voto.

Basta ya de engaños y falsedades.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s