Se acuerdan de Santa Barbará solo cuando truena.


Arthur González.

Se acercan las elecciones presidenciales en los EE.UU. y  es como si el circo llegara al pueblo, todo es fervor y entusiasmo, cada candidato ofrece lo que tiene y lo que no tiene por tal de ser elegido.

Obama no es la excepción. Hace cuatro años parecía que una nueva generación de norteamericanos al fin alcanzaba el poder y se haría realidad el cambio prometido. Ilusiones perdidas, todo quedó igual. Los ricos cada vez más ricos y los pobres cada día con más pobreza. Sigue leyendo

El imperio ruge.


Arthur González.

Como si fueran realmente los dueños de este mundo, los norteamericanos se sienten con el derecho de darles órdenes y enseñanzas a todos los pobladores del planeta tierra.

En esta línea de actuación, la secretaria de estado Hillary Clinton, durante una entrevista concedida a la CNN en días pasados, le ordenó al joven líder norcoreano Kim Jong-Un, efectuar reformas en su país, bajo el argumento de que de hacerlo le permitirán entrar en la historia a él y su país. Según afirmó desenfadadamente la Sra. Clinton, si ella estuviese dirigiéndose a Kim, le diría: “usted es un hombre joven y tiene el futuro por delante, conviértase en el  líder que haga entrar a Corea del Norte en el siglo XXI”. Sigue leyendo

Descubriendo la verdad.


Arthur González.

Es evidente que hasta los ciegos pudieran ver que la política de los Estados Unidos contra Cuba no se hace en la Casa Blanca desde hace muchos años, sino que se elabora en Miami, Florida.

Desde que el presidente Ronald Reagan creó en 1981 la “Fundación Nacional Cubano Americana”, FNCA, es precisamente en Miami donde se cocina lo que debe aprobar el Congreso y la Casa Blanca en relación a la política con Cuba, pues en esa ciudad del sur de la Florida es donde se distribuyen los fondos para apoyar las campañas políticas de senadores y representantes, a partir del millonario presupuesto que asigna todos los años el Estado norteamericano para la subversión contra la Revolución cubana, más otras contribuciones que hacen también los poderosos de la mafia anticubana para después a cambio exigir favores. Sigue leyendo