Arthur Gónzalez.
Muy poca ética y vergüenza tiene la OEA y su organización de Derechos Humanos para solicitarle a Cuba información respecto a la muerte del asalariado de Estados Unidos Oswaldo Payá Sardiñas. Sigue leyendo
Arthur Gónzalez.
Muy poca ética y vergüenza tiene la OEA y su organización de Derechos Humanos para solicitarle a Cuba información respecto a la muerte del asalariado de Estados Unidos Oswaldo Payá Sardiñas. Sigue leyendo
Arthur Gónzalez
Al constatar el pasado 28 de enero del 2013, la entrega de la presidencia pro témpore a Cuba por el presidente chileno, en la sesión final de la reunión de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), presenciamos un acto de justicia y de reparación de las patrañas organizadas y ejecutadas por el gobierno norteamericano y la CIA, en la reunión de la Organización de Estados Americano (OEA) celebrada el 22 de enero de 1961, donde se expulsó a la República de Cuba de dicha organización regional, precio pagado por el solo hecho de no aceptar más los dictados de Washington. Sigue leyendo
Arthur González.
Cuando a
nalizamos cómo los mecanismos de los Servicios Especiales Norteamericanos, en especial la CIA, crearon las primeras campañas propagandísticas contra la naciente revolución cubana, llegamos a la conclusión que hoy estos continúan detrás de lo que se conoce con el calificativo de mediático. Sigue leyendo
Arthur González.
A la velocidad con que va la nueva campaña mediática para crear la imagen de que en Cuba se violan los derechos humanos, no es de extrañar que pudiéramos ver en los próximos días el anuncio de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) de la OEA, le solicitan al Vaticano la canonización inmediata de Yoani Sánchez Cordero, como la “santa milagrosa de las redes sociales”. Sigue leyendo
Arthur González.
Esta interrogante es para ser respondida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA, la que al parecer no ve lo que realmente tiene que mirar para condenar a los verdaderos responsables de tantas injusticias en el continente latinoamericano.
Siguiendo las orientaciones de los organismos norteamericanos que trazan la línea de acción contra Cuba, la CIDH condenó “la ola de detenciones arbitrarias” de “defensores” de derechos humanos que tuvo lugar esta semana en Cuba. ¿A qué le llaman ola de detenciones? Es posible que se hayan equivocado de país y con su ceguera apuntaran para el lugar que no es. Quizás la CIDH pensó que estaba acusando a Panamá por su verdadera ola de represión, causante de la muerte de un menor de solo 12 años por las balas de la policía, o la ola de represión contra los comerciantes peruanos; países donde los detenidos y aporreados son cientos; pero de eso no hay acusaciones de la CIDH, ni de la SIP, ni de la Unión Europea. Los detenidos que no sean de Cuba se pueden podrir en mazmorras de otros países, esos para la CIDH no cuentan. Sigue leyendo