El pasado lunes 13 de agosto se produjeron violentos disturbios en Francia, donde se registran como mínimo 16 policías heridos y daños por más de un millón de euros, durante el enfrentamiento entre fuerzas de seguridad y jóvenes pobres de la periferia (Banlieu) norte de Amiens, norte de Francia, mientras en Lyon unos 50 gitanos de la etnia Rom fueron desalojados de un edificio que ocupaban de manera ilegal.
Las fuerzas de la policía emplearon medios y métodos violentos contra personas indefensas y desprovistas de los artefactos que portaban los militares.
Estas acciones son vistas como algo normal y muchas veces los europeos las consideran hasta “adecuadas y justas”.
Pero si en Cuba se retiene 24 horas en una estación de la policía a uno de los asalariados de Miami, por demás entrenado en la misión diplomática norteamericana en la Habana, entonces se cae el mundo, y las redes digitales se cargan de informaciones acusando al régimen comunista cubano, cuando se tiene comprobado que los llamados diplodisidentes son orientados a provocar a las fuerzas populares seguidoras de forma mayoritaria de la Revolución, para crear las campañas mediáticas contra Cuba.
Sin embargo hechos como los sucedidos en Francia son inadvertidos en la TV norteamericana y en cadenas de prensa europea, al final eso no es interesante para los poderosos y menos para la de Miami o Madrid.
Por esa vía van las cosas en este mundo. Saquen Uds. sus propias conclusiones.