El pasado 13.07.2012 el diario El Nuevo Herald, EE.UU. publicó un artículo titulado “Médicos exiliados ofrecen ayuda a Cuba” en el cual aseguran que los galenos cubanos residentes en Miami y miembros de la titulada organización Solidaridad sin Fronteras (SSF), presentaron al gobierno cubano una iniciativa de asistencia humanitaria para ayudar a combatir el brote de cólera en el oriente de la isla y evaluar el impacto en otras áreas.
Realmente la noticia demuestra cómo no existen escrúpulos por parte de estos médicos algunos de ellos formados en su Patria y que por diversas causas fueron a parar a Miami, viéndose obligados a bailar al son de la propaganda anticubana generada por la mafia de origen cubano, si pretenden abrirse camino. No es un secreto que los médicos cubanos con altas calificaciones profesionales no son reconocidos en los EE.UU., y al llegar a ese país tienen que someterse a un examen de reválida, que solo por tener acceso al cuestionario deben abonar una cifra aproximada a los 2,000 dólares y por supuesto dominar perfectamente el idioma inglés.
No son muchos los que logran vencer tantos obstáculos y terminan trabajando en perfiles ajenos a su profesión, ya que lo primero que deben hacer al arribar a los EE.UU. es buscarse un empleo que les permita subsistir para pagar un techo donde vivir, comer y vestirse, lo cual les impide dedicarse a estudiar para el examen de reválida. Es por eso que muchos se han reunido en la organización Solidaridad sin Fronteras, para buscar un trabajo en el perfil que estudiaron.
Lo inverosímil es que esa organización desee ayudar a Cuba por “solidaridad”, ante un ligero brote, cuando no lo hicieron por Haití que si tiene una severa epidemia de Cólera y otras enfermedades trasmisibles y donde solo Cuba mantiene a sus médicos, enfermeras y otro personal de la salud salvando vidas. Este ofrecimiento que en otras circunstancia podría verse con buenos ojos, en este caso huele a propaganda anticubana, porque ellos conocen perfectamente el sistema de Salud cubano, que es ejemplo ante el mundo por la dedicación y plena entrega de sus profesionales, tal como si fueran de una orden religiosa, consagrados a la ayuda de cualquier ser humano que lo necesite en el más lejano rincón del mundo.
Si realmente son tan solidarios pueden hacerlo en los países africanos, donde también está presente el apoyo de los cubanos o en América latina, Asia y el Medio Oriente. Los palestinos por ejemplo requieren de mucho apoyo y sin embargo allí no han ofrecido su ayuda, ni siquiera el envío de medicinas. En fin, que para hacer propaganda pueden ir a otra parte, a los cubanos no les hace falta su ayuda.
De todas formas gracias por acordarse de que a 90 millas hay un país llamado Cuba, bloqueado hace 53 años por el gobierno norteamericano que impide la compra de medicamentos para tratamientos de todo tipo, incluido el de cáncer infantil.
A los que son cubanos no olvidarse que en Cuba se les dio una carrera universitaria sin costo alguno y se les enseñó que lo primero es el ser humano, sin preguntar si tiene Medicare, porque aquí la medicina es gratis. Eso lo seguimos haciendo con cientos de jóvenes que se forman en la Escuela Latinoamericana de Medicina, incluidos algunos norteamericanos. Ojalá que no se les borre de la memoria.